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miércoles, 27 de mayo de 2020

El teatro como camino de reflexión



Seguinos por:

www.raizteatro.com

Normalmente, no suelo firmar lo que escribo con todas las profesiones a las que me dedico, porque entiendo perfectamente que puede resultar confuso para el lector. Sé que tanta variedad incluso puede dar la impresión de indecisión o falta de seriedad; pero la verdad es que soy un ser insaciable, entonces parte de mi naturaleza es andar recorriendo múltiples caminos para aprender cosas nuevas, compartir con gente diferente y enriquecer mi vida con distintas perspectivas.
Hace unos días le comenté a un amigo que, en determinado momento, pensé que nunca más daría clases ni haría teología. Sin embargo, estos últimos meses se encargaron de demostrarme lo contrario (porque, por diversas circunstancias de la vida, regresé al ámbito educativo por un tiempo). Y la experiencia ha sido muy enriquecedora, pues me ayudó a recordar cuánto me apasionan ambas actividades. Pero es curioso, pues ahora tengo claro que esos rumbos ya no son mi camino. Puedo visitarlos de vez en cuando; los disfruto y me llenan mucho, pero ahora mi rumbo es otro.
Algo bastante similar me sucede con el teatro: es un camino que no es mi camino, pero me encanta visitarlo porque me ayuda a crecer como persona. Me ha sucedido muchas veces que, al ver cuánto disfruto el mundo del teatro, hay quienes me preguntan: ¿y usted qué? ¿Cuándo se va a animar a actuar? Sinceramente actuar no es para nada algo a lo que aspire, porque no es mi camino, pero sí me encanta visitar el mundo del teatro de vez en cuando. Y la razón por la que tanto me gusta visitarlo es la que escogí como título de este texto: el teatro es un excelente camino de reflexión.
Todas las obras que Raíz Teatro nos ha ofrecido a lo largo de los años son eso: oportunidades privilegiadas para reflexionar. Hay personas que prefieren el teatro de comedia porque buscan el teatro sólo cuando tienen ganas de reír (y es un deseo totalmente válido), pero Raíz Teatro siempre busca algo más. No es que el humor no esté presente en sus creaciones (porque más bien se caracterizan por un humor muy fino), pero incluso las risas tienen el propósito de invitar a la reflexión. Y, como he dicho en otras ocasiones, colaborar en Raíz Teatro me ha permitido ver reacciones muy diversas en el público: no sólo risas, sino también llanto, satisfacción, confusión, alegría, angustia y paz, entre otras. Pero todas buscan eso: hacernos reflexionar.
Cuando pensé en este texto, mi idea original era describir brevemente algunas de las reflexiones concretas que habían pasado por mi mente al ver distintas obras de Raíz Teatro. Sin embargo, eso requeriría un texto mucho más extenso del que este pretender ser. Y, además, prefiero no predisponerlos con mis reflexiones; me gustaría más que ustedes hagan las suyas propias cada vez que visiten el fascinante camino del teatro.
Lo que sí quiero decir es que espero con ansias la nueva producción de Raíz Teatro acerca del tema de la muerte. No conozco el título ni tampoco me he podido involucrar mucho en su proceso de preparación (justamente porque este año me tocó vivir el proceso de enfermedad y muerte de mi papá, entonces hace unos meses ese era un tema del que no tenía muchas ganas de hablar).
Mi papá y yo éramos muy unidos; él siempre me apoyó de manera incondicional y teníamos muchos gustos en común, por lo que disfrutábamos al máximo cada momento que pasábamos juntos. Lo extraño mucho y me ha costado mucho acostumbrarme a vivir sin él, pero lo que más me llena el corazón es que él siempre me motivó a tener esperanza, aún en medio de los momentos más difíciles. De hecho, desde hace meses quería hacerme un tatuaje en honor de mi papá; en honor de lo unidos que siempre fuimos y de esa esperanza que siempre me inculcó. Y La Niña Pájaro (la pueden encontrar en Facebook con ese nombre) me ayudó a materializar este tatuaje tan hermoso (foto de este artículo).
Originalmente, yo había pensado poner un sol dentro de la silueta del corazón para simbolizar la esperanza, pero la tatuadora me sugirió esa flor y me encantó la idea: las plantas son una bella expresión de vida, crecimiento y esperanza.

En fin, les cuento todo esto porque me da la impresión de que la próxima producción de Raíz Teatro abordará el tema de la muerte desde esa perspectiva: el agradecimiento infinito por los momentos compartidos con nuestros seres queridos y la esperanza de que ni siquiera la muerte es capaz de borrar la huella de amor que han dejado en nuestros corazones. Para algunos, la incógnita principal en este tema es si hay o no una vida distinta después de la muerte. Ese es un tema que sería interesante discutir teológicamente, pero tampoco me alcanza la extensión de este escrito para desarrollarlo en este momento. Para mí, lo principal es que esas personas que amamos siguen presentes en nuestra vida en la medida en que su recuerdo nos impulse a practicar ciertos valores, ser solidarios y enfrentar los obstáculos de la vida con la mirada siempre hacia adelante.
Por todo lo anterior, aunque no sé cuándo volveremos a ver en escena a Raíz Teatro, desde ya los invito a estar pendientes de su próxima producción. Les aseguro que será un provechoso camino de reflexión.

miércoles, 24 de julio de 2019

Cuando no estoy haciendo teatro procuro estar en el teatro




Todo profesional, para considerarse profesional, debería estar en constante capacitación. No importa en el nivel que estés, la capacitación constante es esencial para crecer. Es por esto, que vemos el mercado lleno de seminarios, talleres, capacitaciones, congresos que ofrecen temas relacionados con finanzas, mercadeo, salud, educación, tecnología; entre otros...pero ¿En artes?; casi nunca se ven opciones en esta área. Lamentable. Y si hay opciones no se aprovechan al máximo.

Soy una persona que le encanta estar aprendiendo, no puedo dejar de estudiar. Acudo a todas las capacitaciones/talleres/seminarios/congresos posibles relacionados con algunas de mis ramas profesionales, sin embargo, para mi carrera base: Artes Dramáticas, las opciones no son tan frecuentes como desearía. De no ser por talleres/capacitaciones organizadas por el Ministerio de Cultura con sus actividades: Encuentro Nacional de Teatro, Festival Nacional (y el Internacional) de las Artes; o por algunas pocas actividades organizadas por la Universidad de Costa Rica o la Universidad Nacional; básicamente no habrían opciones relacionadas con Artes Dramáticas. (A nivel internacional sí hay más opciones pero el bolsillo, la mayoría de las veces, es quien no nos permite asistir).

Es por esto que encontré ir al teatro como una manera personal de estar en constante capacitación. Sí, voy a ver teatro, voy a disfrutar teatro, voy a reflexionar sobre el quehacer teatral desde todas sus aristas: la dirección escénica, la dirección de actores, la actuación, la parte técnica (luces y sonido), la parte de diseños (escenario, utilería, vestuario, gráfico), el público que llega a ver las obras, los espacios que se utilizan para la representación teatral; entre otros aspectos.

Un médico o un docente justo a eso van a seminarios, congresos o capacitaciones: a reflexionar sobre su quehacer. Buscan espacios para: mejorar, aprender lo nuevo, refrescar lo que ya se sabe, hacer contactos, visibilizar sus trabajos, compartir, crecer. Entonces, en Raíz Teatro creé un espacio llamado “Raiceando: afianzando raíces” que lo denomino como un espacio que compartimos, como compañía Raíz Teatro que somos, con colegas y profesionales de otras áreas artísticas para: apoyar, colaborar y seguir aprendiendo.

Nos verán entonces (siempre intento que vayamos juntos, si no se puede, pues que cada quien asista por su cuenta), en actividades artísticas como: teatro, danza, cine, conversatorios, música, literatura, congresos, conferencias, talleres y hasta exámenes finales de las escuelas de teatro; actividades que nos hacen de alguna u otra manera #CreerCrearCrecer, actividades que nos hacen reflexionar sobre nuestro quehacer y sobre lo que queremos seguir haciendo. (La imagen utilizada para esta nota es de cuando fuimos a ver una de las proyecciones de la película “Hasta llegar al Alba” dirigida por nuestro productor audiovisual: Aarón Acuña).

Somos profesionales en las Artes Dramáticas, tenemos un título universitario que nos acredita como profesionales. Pero el teatrero profesional no debe ni puede quedarse con sólo el pequeñísimo conocimiento que nos comparten en las aulas universitarias. De hecho, cuando se sale de la Universidad, inicia otro nuevo gran aprendizaje y es responsabilidad nuestra alimentar el conocimiento en nuestra área profesional.

Yendo al teatro siempre aprendo algo nuevo (aunque sea muy pequeñito), refuerzo: técnicas, formas de trabajo, historias. Yendo al teatro conozco posibles actores y actrices para Raíz Teatro, conozco nuevas dramaturgias y nuevos dramaturgos(as). Yendo al teatro me construyo como ciudadana y como ser humano sentipensante para intentar seguir construyendo una sociedad mejor a través del arte, a través del TEATRO.

M. Ed. Katherine LaPey Peytrequín Gómez
Directora General y Artística Raíz Teatro

miércoles, 29 de mayo de 2019

Y así ha seguido la vida...


Solía ser una niña tímida, mi madre dice que eso se dio por la muerte prematura de mi padre... que yo estaba triste.


Sin embargo, dentro del mundo de esa niña de 8 años, solitaria y callada, existía una pequeña actriz que amaba disfrazarse, sentarse frente al tele a ver películas, jugar con sus muñecas e inventarse historias. La Cristina de 1998 decía que quería ser como las muchachas de las películas, salir en la tele, ser actriz. Justo a mis 9 años, mi madre encontró un lugar que a lo mejor funcionaría para "eliminarme la máscara de la timidez".

Inicié mi camino teatral en el Teatro Giratablas donde además de hacer amigos, conocí mi cuerpo y habilidades; también aprendí a vivir y amar el teatro con una pasión desenfrenada. No creo que hubiera un lugar donde yo me sintiera más cómoda conmigo misma que el teatro, al menos durante mi infancia y adolescencia.

Siempre he sido decidida y obsesiva, en el buen sentido. Es decir, que si quiero algo, hago lo que sea para conseguirlo; aunque eso implique mucho trabajo y poco sueño.

A los trece años ingresé al conservatorio de Castella. Insistí tanto a mi familia en esto: yo sabía que mi vida tenía que tener arte o no iba a ser vida. Pasé un año en clases de música, ballet y artes plásticas; con tal de estar en un colegio artístico. Al ingresar, viajaba de Tres Ríos a Heredia de lunes a viernes. Era la última en bajarme de la buseta, dormía todo el camino y llegaba a hacer tareas y a ensayar. Sabía que no todos mis compañeros seguirían en teatro, que nos mantendríamos quienes tuviéramos más "hambre" de crear y fue por eso que a mis 15 años le dije a mi mamá que quería continuar profesionalmente con mis estudios teatrales.

Sé que mi madre se arrepintió un poco por haberme dado pelota desde un inicio con esto de la actuación, pero bueno, me apoyó y aún lo hace... Aunque ahora me reclama por hacer tantas cosas a la vez, pero en el fondo ella sabe que eso es inevitable, soy como ella, de mil cosas a la vez.

Y así ha seguido mi vida... Siempre atravesada por el teatro.

Terminar mis estudios universitarios en teatro fue solo el primer paso para darme cuenta de lo mucho que el teatro hace por mí y seguirá haciendo. Mi vida adulta es muy distinta a como imaginaba de niña, no salgo en películas, ni en caras producciones teatrales, no firmo autógrafos, ni gano premios importantes, no. Mi vida adulta está siendo mucho mejor de lo que yo esperaba, está llena de teatro en cada clase que doy, en cada seña en LESCO que hago, en cada charla que disfruto y en cada espectáculo que comparto.

Hago teatro porque no tengo opción, porque es parte de mí y porque, aunque tenga un trabajo estable "no teatral", el teatro me persigue como el mayor amor desenfrenado, un amor para toda la vida.

Cristina Barboza
Actriz, directora, educadora especial



miércoles, 8 de mayo de 2019

PARTE 1. Como una raíz: creyendo, creando, creciendo…


PARTE 1
Como una raíz: creyendo, creando, creciendo…
Por Katherine LaPey Peytrequín Gómez
Directora General y Artística Raíz Teatro
*Artículo para la revista Encuentro. Año 7, N. 7, Diciembre 2018. San José, Costa Rica

¡Qué mejor ejemplo de emprendedurismo que una raíz! Sí, este órgano de la planta - generalmente introducido en la tierra, que crece opuesto a la luz y en sentido positivo a la gravedad terrestre - se ancla con firmeza en el suelo para darle soporte y nutrición. Pues algo así es lo que representa Raíz Teatro, desde su nombre hasta su quehacer dentro y fuera de Costa Rica.
¿Por qué Raíz? Porque creemos y creamos desde lo autóctono. Porque la raíz sostiene, alimenta y crece; eso queremos constantemente para nosotros y para quienes comparten nuestro quehacer. Las raíces nunca son iguales, como nosotros; sin embargo sostienen un todo. Somos una Compañía con profesionales en diferentes áreas, trabajando para que nuestros resultados reflejen nuestros valores, misión y visión.

Desde el 2008.
Somos y estamos desde el año 2008, manteniéndonos en constante formación; para así, lograr la creación de espectáculos teatrales; el desarrollo de la educación no formal y la gestión (y producción) cultural. Esto nos impulsa a consolidar nuestro trabajo profesional dentro y fuera de Costa Rica, siendo una Compañía Teatral que se caracteriza por su calidad artística, responsabilidad y sensibilización social.
Raíz Teatro surge de una necesidad mía (Katherine LaPey Peytrequín Gómez, fundadora de Raíz Teatro) por establecer un espacio para la creación artística y la formación constante. Creo firmemente en mi profesión (Teatro), como creo firmemente en la necesidad de estar en constante formación para no estancarse, para evolucionar. Así que deseaba contar con un espacio que me permitiera ejercer mis profesiones, crear teatro y compartir todo esto con muchas personas.
Recién graduada de mi bachillerato (2004) en la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica, inicié este proyecto. En un principio se lo comenté a unas colegas para buscar alianzas y fortalecer la idea (las raicitias, como le llamo a las alianzas estratégicas). Así, estuvimos entre dos o tres años, reuniéndonos constantemente únicamente para capacitarnos a nivel físico como intelectual; es decir, nuestros entrenamientos incluían tanto el entrenamiento físico como la capacitación en temas teóricos relacionados a nuestros quehaceres.
Quizá por mi formación en casa y la inicial (escuela y colegio); siempre he sido muy formal en los procesos y procedimientos; así que el siguiente paso (lógico, para mi) era darle forma legal a este sueño. Me reuní con quien hasta hoy es mí abogado y abogado de Raíz, para constituirla como una Asociación Cultural. Luego, el siguiente paso: inscribirnos en Hacienda y sacar las facturas.
Así nació Raíz Teatro.

¿Quiénes somos hoy?
Como buenas raíces vamos y venimos, de aquí para allá. Algunas se alejan por completo, otras por un ratico y otras permanecemos: constantes, fuertes y profundas; a estas últimas las llamo: Equipo de Trabajo de Raíz Teatro. Se dice que al crecer en el suelo, las raíces de determinados árboles se encuentran con las de otros árboles, de la misma especie o no. También se dice que ocasiones las raíces se modifican, adaptándose a funciones específicas; así es como intentamos que sea nuestro trabajo: una labor en equipo hecha entre personas de diferentes profesiones y oficios.
A hoy, agosto 2018, Raíz Teatro está integrado por un equipo estable de 20 personas que pertenecen a diferentes profesiones como: artistas (diferentes áreas), ciencias sociales, derecho, contaduría, teología y ciencias económicas (administración). Además de este equipo, contamos con al menos 10 personas (amigos de Raíz) que colaboran esporádicamente con nosotros.





miércoles, 20 de marzo de 2019

¿Por qué hago teatro?



Hola, soy Katherine LaPey Peytrequín Gómez; directora general y artística de Raíz Teatro. Ya casi cumplo 41 años y soy adicta al estudio. Me encanta estudiar, quizá por eso tengo varias carreras universitarias en mi haber. También me encanta disfrutar cuando hago lo que apasiona.

Soy parte del gran porcentaje de personas que tuvieron que pasar por varias carreras universitarias (Ingeniería Mecánica, Enseñanza del Inglés, Administración Pública) para llegar a conocer la que realmente me apasionaba: Teatro. Una mañana soleada, estaba sentada en el “pretil” de la UCR y apareció una amiga de mi colegio (menor que yo) y me dijo: “Mae Pey, usted sería buenísima en teatro. Debería ir a hacer la prueba de aptitud, en este momento están en inscripción”.
Yo, para ser honesta, no tenía idea que existiera la carrera universitaria en Teatro (Artes Dramáticas, se llama en la Universidad de Costa Rica) pero Susan me dijo aquello, me levanté y me fui a la escuela de Artes Dramáticas a inscribirme. Hice la prueba, la pasé.

No fue fácil. Mi mamá “me echó” (porque fue solo un decir) de la casa, me reclamó por años: “¿Para qué le pagamos un colegio privado? ¡Tan inteligente usted y en eso! ¡Se va a morir de hambre!”. Estuve asustada por un par de años por aquellas palabras de mi madre, que eran las mismiticas palabras de toda la sociedad.

Un gran amigo mío (fraile franciscano), también mi guía espiritual en aquel entonces; me dijo tajante: “Kath, esa es tu carrera, ¿A qué le tenés miedo? Esa es tu carrera, No le hagás caso a lo que digan los demás. Andá al cine con tu mamá a ver Billy Eliot, les va hacer bien a las dos”. Fuimos al cine. La película me hizo muy bien, a mami no: salió odiándola.

Estudiaba dos carreras a la vez, bueno toda mi carrera de Teatro la llevé junto con otra carrera. Primero con Ingeniería, luego con Inglés y por último con Administración. Terminé mi bachillerato en Artes Dramáticas primero. Saqué la Licenciatura y para rematar la felicidad: me quedé trabajando en la Escuela de Teatro de mi Alma Mater.

Ya luego de sacar la Licenciatura en Artes Dramáticas saqué otros títulos (Docencia, Administración Educativa y Bibliotecología); todos mis trabajos están relacionados con el teatro. Y esto, se lo agradezco a la vida cada día. Agradezco hacer teatro en la vida y que la vida me deje hacer teatro.

¿Por qué hago teatro?

Porque el teatro es arte y cultura. Por suerte, cada día se va dejando la nefasta idea que Arte/Cultura es sólo Bellas Artes (pintura, escultura) y Música; y vamos entendiendo, como sociedad, el significado que da la UNESCO de cultura:...la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo.” (Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales; México, 1982. Puede ampliarse en www.unesco.org)

Porque el teatro forma e informa. Gracias al arte nuestra sociedad mundial tiene una herramienta para procesos de enseñanza-aprendizaje más inclusivos, senti-pensantes y dinámicos. Gracias al arte, nuestra sociedad mundial tiene a través del teatro, un medio para reflexionar sobre temas sociales, políticos, económicos, del ser humano; entre otros.

Porque el teatro transforma. El arte es revolución. Quienes hacemos teatro revolucionamos cada ensayo, cada función; el espectador también. Una función de teatro nunca es igual a la anterior. Es arte vivo que toca fibras sensibles y neuronas. A través del teatro hay catarsis (efecto purificador que causa cualquier obra de arte en el espectador. Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo), a través del teatro hay terapia. Un espectador nunca debería salir de una función de teatro siendo la misma persona que entró.

Porque el teatro hace Fraternidad. De hecho, las Artes Escénicas (Teatro); de todas las artes, es la más viva porque dependemos de los seres humanos para nuestro quehacer. Tanto para realizar nuestro trabajo (ensayos, producciones) como para compartir el resultado (puesta en escena, función de teatro); en ambos casos se requiere de la comunidad, de la fraternidad. Por eso en Raíz Teatro, somos una compañía interdependiente de teatro; y uno de nuestro valores esenciales es la Fraternidad. La fraternidad es la unión y buena correspondencia entre un grupo de personas. Nos encanta compartir nuestro trabajo.

Porque el teatro es investigación. El teatro logra cada día que descubra cosas nuevas. Para hacer teatro, se debe investigar mucho. Me encanta investigar, documentar y compartir toda esa investigación. Para hacer teatro es esencial saber de todo un poco.

Porque el teatro me hizo acercarme a mi. El teatro me hace conocerme mejor. Me hace explorarme siempre, me hace retarme y amarme cada día. El teatro siempre me pone frente a un espejo y me dice: Usted es capaz Pey, es capaz y sí puede.

Katherine LaPey Peytrequín Gómez
Directora General y Artística de Raíz Teatro



miércoles, 6 de marzo de 2019

EL TEATRO TAMBIÉN HACE FAMILIA



El teatro hizo crecer una idea que como una semilla echó raíz. Día a día, con mucho amor, agüita y sol; esa raíz se ha aferrado al suelo y crecido como un robusto árbol. 
Nuestra Raíz está conformada por un grupo hermoso de personas comprometidas con el respeto, el trabajo, la disciplina, la superación y el profesionalismo en lo que hacemos: teatro; por ejemplo. El compartir y crear con esta familia llamada Raíz me ha llevado a conocer gente de varios rincones, me ha llevado a afrontar realidades y ha enfrentar tareas que me han hecho crecer. Pero sobretodo me ha enseñado la lección del coraje, de seguir adelante y mostrarse valiente con la dura tarea de darle cuerpo y valor a un sueño.
Llevar a cabo un proyecto y sostener un emprendimiento, cualquiera que sea, no es fácil. Las trabas son muchas, los “peros” se hacen presentes; y por supuesto los miedos y dudas florecen apoderándose de cualquier idea. Con Raíz he podido ver -y vivir- como la idea de grupo, de comunidad, de fraternidad, hacen que cualquier cosa sea posible. ¿Existen miedos? ¡Claro! ¿Existen frustraciones? ¡Por supuesto! ¿Y… fracasos? No hay duda que han pasado. Sin embargo, en cada proyecto del cual he sido parte como actriz; el trabajo en equipo, la colaboración conjunta y la confianza han sido baluartes que han fortalecido esa raíz que cada vez tiene más fuerza.
            Yo agradezco a Raíz Teatro por la oportunidad de hacer teatro desde el corazón, con la experiencia de compartir -como una familia- los aciertos, desaciertos, miedos y éxitos de cada uno. Y creo que en nombre de todos digo que: cada segundo de nuestros espectáculos los regalamos con el más sincero gusto y amor. Gracias Raíz Teatro por Creer, Crear y Crecer.

Karen Mora
Actriz, Locutora y Madre

miércoles, 9 de enero de 2019

Raíz Teatro: Creer, Crear, Crecer





Muchas veces nos topamos con hermosos árboles, de enorme tronco, vemos hacia arriba disfrutando de su majestuosidad, de sus colores, las hermosas flores, sus hojas, pero nunca miramos hacia abajo, hacia eso que le da soporte, lo que lo une a la tierra, lo que le da el alimento, lo que lo mantiene vivo… la raíz.
Esa raíz que está oculta bajo tierra, conectada al centro mismo de la vida, brindando el alimento para crecer, para crear nuevas flores y frutos, y para creer que de acá se desprenderán nuevas creaciones.
Excelente nombre para este grupo de teatro, que creé, crea y crece; que va bajo la tierra sin buscar miradas y adulaciones, que lo hace silencioso sin falsas pretensiones, que quiere dar frutos jugosos, esos que alimentan realmente, no esos que se producen en grandes cantidades, que dejan enormes ganancias, pero que saben a nada.
Diez años han pasado ya desde que comenzó a enraizarse este grupo, y durante ese transcurso de tiempo, muchos nos hemos acercado buscando nutrirnos, aprendiendo y descubriendo que bajo la tierra se hace teatro sincero, con corazón, con humor, pero sobretodo con inteligencia y sentido.
Si usted que lee estas líneas aún no ha tenido la oportunidad de acercarse a la raíz, a Raíz Teatro; le recomiendo hacerlo, saldrá satisfecho, pero ante todo sediento por más del alimento que sale de acá.
Que esta raíz crezca muchos años más, cada vez más fuerte y cimentada bien profundo, arrancándole a la tierra todo eso que nos llena de vida y que inevitablemente nos hace creer, crear y crecer .


Lic. Osvaldo Jiménez Hidalgo
Diseñador

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Triunfo… ¡como Triunfo!



Por esas cosas de la vida - después de varios años de pensar que una de mis pasiones, era solo como un recuerdo que añorar -, recibo la llamada de LaPey invitándome a trabajar en una obra reconstruida por ella. Reconstruida, porque eran monólogos que finalmente fue entretejiendo hasta convertirse en diálogos para dos actrices en un mismo papel; en el cual las historias de los personajes se fusionaron con el de las intérpretes sin dejar señal en los puntos de unión. Así fue como inició un largo paseo triunfante.
Con la obra “Triunfo” de Raíz Teatro, tuvimos la oportunidad de presentarnos en diferentes partes del país y llevarnos siempre una sonrisa en los labios por las palabras y miradas de agradecimiento del público. Agradecimiento no sólo por llevar buen teatro a comunidades donde no hay acceso (o es limitado) a las actividades culturales, sino también porque el público podía identificarse con los personajes; por ejemplo, mencionando que conocían a alguien con una historia parecida a la representada.
Triunfo estuvo en algunos escenarios del país y también entre salas y comedores en casas de habitación. En alguna ocasión presentamos dos funciones en una misma casa para que vecinos, amigos y familiares de los anfitriones asistieran y tomaran un café después de la función.

La versatilidad del montaje: texto y movimientos escénicos, permiten que sea una obra portátil. Así que la empacamos y nos fuimos a Guatemala para presentarnos en un Festival Internacional de Teatro; seguido de una función en la Iglesia San Francisco de los Frailes Menores Conventuales en Ciudad de Guatemala. Esta segunda función fue en un salón detrás del altar mayor de la iglesia, una de mis experiencias más enriquecedoras a nivel profesional como mujer. Otra aventura: viajar a una zona más cosmopolita para participar en otro Festival Internacional de Teatro (de pequeño formato) en Miami.

Lo más hermoso de estas experiencias internacionales fue que la reacción del público no difirió a la reacción del público en mi país. Confirmamos una de las premisas de dirección: la situación social y económica - que por diversas razones enfrenta una persona cuando está fuera de su país en busca de una vida “mejor” - es igual “aquí” o “allá”, la realidad es igual para todos, sin distinción.

Con este montaje pretendemos llevar un mensaje claro de fraternidad, respeto, empatía, reflexión y concientización con respecto a la conducta humana ante ciertas situaciones. Este mensaje se transmite de manera sencilla, fresca y con humor.

Considero – debido a los comentarios recogidos en el camino por los diferentes públicos y lugares visitados a través de 4 años que llevamos girando a Triunfo – que hemos cumplido con nuestros objetivos como profesionales de las artes escénicas. Me siento muy dichosa de pertenecer a este equipo de trabajo, Raíz Teatro, desde hace cinco años, donde he aprendido y crecido como persona.
Espero que Raíz Teatro siga creyendo, creando, creciendo, desarrollando, formando, innovando y triunfando. ¡Feliz 10° aniversario!

Perssis Sheik Graves
Actriz y Máster en Movimiento Humano

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Raíz Teatro: la Socratea Exorrhiza del medio escénico costarricense



Raíz Teatro cuenta con diez años de experiencia, a través de su trayectoria, se ha enfatizado en desarrollar espectáculos de pequeño formato. Esto quiere decir, que sus espectáculos son de corta o mediana duración y se caracterizan por no requerir gran parafernalia sino que se utilizan solo los elementos escenográficos indispensables, que a su vez, tienen la capacidad de trasladarse a diferentes espacios convencionales o no convencionales. En pocas palabras, la magia del pequeño formato le permite a Raíz Teatro girar, y de esta manera, visitar diferentes públicos con sus producciones.

Pensar en raíces y en moverse de un lado a otro inevitablemente me hizo recordar la Socratea Exorrhiza, más conocida como: La Palmera que Camina. ¿Conocen esa planta?

Es una de esas maravillas de la naturaleza que no dejan de sorprender. Tiene raíces aéreas las cuales le sirven para alejarse del punto de germinación si lo necesita porque comparte el punto de brote con otra planta o por inundación. También estas raíces aéreas les sirve para buscar luz procedente del sol. Según dicen, puede moverse más de veinte metros por año. ¿Admirable no?

Como la palmera que camina, Raíz Teatro va de gira. Salir del espacio donde habitualmente se da función, siempre es buen entrenamiento para la persona intérprete: la prepara en el manejo del espacio escénico, en la proyección escénica, en la proyección vocal, entre otras habilidades claves para quien interpreta en una escena.

Una visita a un espacio que no es “del teatro”, sino que pertenece a otro contexto; lleva al intérprete escénico a acercarse a las experiencias cotidianas de las personas, a adentrarse en el mundo real. Ya no es visto como una historia de ficción en una caja negra, sino que está “en la iglesia de mi comunidad”, o “en la fiesta de despedida de soltera de mi amiga”; es parte del compartir de las personas, de lo que se construye día con día, se vuelve parte de la vida.

Llegar a esos espacios cotidianos le obsequia una gran oportunidad a la persona intérprete: Una conexión con el público más sincera, más íntima, más honesta, con apertura. Ya no como un ente externo, sino como parte de la realidad. Y al mismo tiempo, le da cabida al público para adentrarse en el teatro, sentirse cómodo, empoderarse, no ver, sino vivir la historia; construirla, ser parte de ella.

Mi experiencia como actriz en Raíz Teatro inició con el Proyecto A Calzón Quita´o, estructurado a base de unipersonales que hablan de temas que normalmente no son hablados, ni en el teatro, ni en la vida. Este espacio donde concebí, creé (al lado de LaPey) y posteriormente ejecuté mi propio discurso; me permitió crecer muchísimo como ser humano, pues en el camino hice valiosos descubrimientos sobre mí misma y que esos descubrimientos podrían aportar a una conciencia colectiva que genere un mejor convivir social.

Pero sobre todo, me permitió generar confianza en mí como intérprete, dejar de tener susto por lo que podría salirse de control. Permitirme jugar con mis habilidades escénicas y el conocimiento de mi propio discurso. Entregando mi creación, mi ejecución; entregando el control. Así fue como abrí una puerta con posibilidades que no podría haber imaginado que existían, accedí a la posibilidad de que en cada función se pudiera construir con las personas que estaban ahí, en ese espacio que habitábamos juntes, nuestro discurso; transformar el unipersonal en multipersonal pero unisentir.

¡Raíz Teatro gira! Gira para permitir el crecimiento de sus intérpretes en escena y en la vida; como la Socratea Exorrhiza que tiene raíces áreas que se desplazan para darle mayor estabilidad y soporte a su tallo. Cada gira es una experiencia única, una función irrepetible, lo que nos permite expandirnos, agarrar cancha, apropiarnos del discurso y poder compartirlo con otros corazones. Como la palmera que camina, que se expande a nuevas áreas como ramas o troncos muertos de otros árboles para seguir creciendo.

Con nuestras raíces móviles hacemos crecer el teatro, llevándolo a espacios donde no existía, haciéndolo florecer en personas que no lo conocían, permitiéndonos fortalecernos como colectivo humano. Raíz Teatro es la Socratea Exorrhiza en el arte escénico costarricense, porque después de diez años de desplazarse, no se ahoga fácilmente, con cada gira se vuelve más fuerte.

Janil Johnson Vargas
Actriz y Facilitadora de procesos pedagógicos

miércoles, 17 de octubre de 2018

¡Que siga el Teatro, así, desde la Raíz!


Cuando una es de esas personas que realiza muchas cosas a la vez, tiende a ver difícil la posibilidad de realizar teatro. Lo bueno es que Raíz ha sido una plataforma para que, actores y actrices, - con vidas muy ocupadas y sueños más grandes - podamos continuar con la realización de nuestras necesidades creativas y de paso no abandonar lo que tantos años de estudio (y esfuerzo) nos costó.

Inicié este camino, de ser Raíz, con un divertido proyecto: Viajemos en Comedia. En este proyecto fui asistente de producción y pude ver la maravillosa necesidad de llevar teatro a las comunidades. Comprendí que el teatro debe estar donde se necesita, y muchas veces como intérpretes debemos adaptarnos a las condiciones necesarias con tal de permitir el disfrute del público.

Después de esta experiencia, fue difícil no enamorarse de la dinámica grupal. Poco a poco aparecieron más proyectos y posibilidades, como actriz y como directora. A Calzón Quita’o sin lugar a duda ocupa un espacio en mi corazón y en mi piel. Luego de cuatro años de no actuar, de no creer en mi potencial como actriz; este proyecto se ajustó y se sigue ajustando a mi cuerpo; así como también se ajusta al público que lo recibe y lo goza.

Raíz Teatro celebra sus diez años y yo celebro ser parte de esta familia, de tener un espacio para crear, sin estrés y con mucho amor por lo que hacemos.

¡Que siga el Teatro, así, desde la Raíz!



Cristina Barboza
Actriz, Directora y Docente


miércoles, 10 de octubre de 2018

Crisis Cultural y Raíz Teatro



El teatro produce cultura y, por lo mismo, la mantiene viva. Pero debemos también reconocer que la cultura está en crisis, sin duda; y no solo en Costa Rica, es el ser humano --con su visión de mundo y de sí mismo-- el que culturalmente está en crisis; de ahí que las producciones humanas ordinarias se caractericen actualmente por su escaso o nulo aporte a la cultura. Por lo mismo es tan admirable la capacidad camaleónica de un grupo como Raíz Teatro de afrontar la crisis cultural y hacer llegar la dramaturgia a espacios no convencionales, llevar el teatro fuera del teatro, que salga de las estructuras y se lance a la calle, a espacios abiertos y más libres.

Raíz Teatro tiene su propia filosofía teatral: sus trabajos no son propuestas tan solo para ser vistas, ante todo lo son para ser sufridas, gozadas, interiorizadas. Raíz no da recetas de catálogo frente a nuestras ambivalencias socio-culturales, tampoco “se saca de la manga” interpretaciones sosas respecto a nuestras coyunturas actuales, no sistematiza soluciones ni mucho menos respuestas; en todas sus puestas en escena la intención, más bien, es invitarnos a repensarnos nosotros mismos como sujetos sociales, cómplices y, al mismo tiempo, transformadores de estructuras sociales. El de Raíz es un teatro de frontera, de pasión, de convicción; es un teatro provocador y desafiante (transgresor, podría decirse), es un esfuerzo de grupo movido siempre por una intención comunicativa/educativa a nivel antropológico, filosófico y sociológico.

Personalmente, me gusta y me sirve lo que la gente de Raíz hace; considero muy actuales, inteligentes y formativas sus propuestas teatrales. Admiro su capacidad bárbara de trabajo, y su tenacidad para abrirse camino en un área que, como ya se dijo, no siempre recibe el subsidio y el apoyo que debiera. Lo cierto es que el staff de Raíz Teatro reparte mucho bien con su praxis responsable, profesional y apasionada. Que sigan ensanchando sus raíces, que sigan repensando críticamente la realidad, que sigan sembrando buena semilla en nuevos terrenos…

Fray Marcos Quesada
OFMConventual

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Del proceso Agárrense 2016-2017 de Raíz Teatro. Parte II: La Actuación y la Puesta en Escena


Agárrense, nuestra versión, se propuso conversar con nuestros espectadores un poco sobre la masculinidad. Discutir la masculinidad sin un discurso panfletario sino más bien desde la empatía y el compartir sincero con el público; lo que nos permite llevar un mensaje claro y conciso que cala en el espectador. Esto me queda clarísimo con los comentarios de los espectadores después de la función, donde no solo se nota un agradecimiento sincero por el espectáculo (como actividad extra cotidiana y divertida) sino como una verdadera experiencia sensible y reflexiva. Diría que el público comunitario es el más sincero y del que se puede aprender más en términos de si estamos logrando nuestra tarea como artistas-comunicadores, artistas-generadores.

Agárrense, ha sido un proceso donde siempre me he sentido en disponibilidad para proponer y jugar con libertad. Esto, me hace sentir confiado y cómodo en todo momento.
P
ese a que aporté mucho durante los ensayos, creo que fuera de los horarios de ensayo pude haberlo hecho más. Es decir, quizá buscando teoría y llevando imágenes o momentos en específico, pensados para la pieza teatral.

Una producción teatral en Costa Rica requiere un alto trabajo en equipo. Por el momento, en este país, no se puede sólo actuar o sólo dirigir, todos los involucrados en el equipo deben comprometerse en varias tareas. Admito que quedé corto en la producción, no porque no crea que no colaborara; sino porque detalles como: mover públicos; no son mi fuerte. Compartí y hablé todo lo que pude sobre el montaje y sus temporadas; más reconozco que no soy tan incisivo en la venta de preventas y en el ser más insistente con las invitaciones y recordatorios para que la gente fuera a las temporadas.

Eso sí, fue un proceso de aprendizaje. Las dos grandes áreas en las que más aprendí fueron: mi trabajo como intérprete y en las dinámicas de un grupo independiente.

Como actor, el reto del monólogo me ayudó a trabajar la dosificación de la energía, la limpieza de la acción, a estar dispuesto en jugar sin que esto entorpeciera la puesta en escena. Cada función para mi sigue siendo una búsqueda de verdad escénica, de conectar realmente con el personaje y el público. Ser sincero siempre.

Y con relación a las dinámicas de grupo independiente; me refiero a que por suerte he podido trabajar con algunos grupos de teatro, pero no todos tienen tan claro el orden y la ética de trabajo como lo tiene Raíz Teatro. Orden y ética de trabajo, tan necesarios para darle peso y calidad a nuestra profesión. Esta experiencia la trato siempre de incorporar en Café a medias (grupo de teatro al cual pertenezco), ya que creo que en cosas tan simples como el orden y claridad en la gestión, o plantearse principios éticos claros y dialogados; podemos asegurarnos un entorno de trabajo saludable para todos.

Estefan Esquivel Valverde. Dramaturgo y Actor.


El rumbo de producir (Raíz Laboratorio 4)

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