Mostrando las entradas con la etiqueta Artista Investigador. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Artista Investigador. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de marzo de 2020

Aprendo-enseño-investigo


Cuando se ingresa al aula lo común es observar mesas, sillas, pizarras y demás implementos usuales de la educación formal. Esta no es la realidad teatral.
Como educadora especial y docente de teatro he tenido la oportunidad de vivenciar ambos espacios y nutrir con conocimientos adquiridos en uno, el otro. Es decir, el teatro debería atravesar al sistema educativo y viceversa.
El aprendizaje, sin importar la edad o contenido debe tener como elemento esencial: la motivación. Sin motivación no aprendemos de manera significativa, lo que hace que muchas veces esos conocimientos adquiridos en clase se queden en el examen y en “pasar el año”.
Es ahí donde el teatro es una herramienta poderosa que permite a quienes lo experimentan, jugar y crear nuevas relaciones con su cuerpo y el de otras personas. Por lo tanto, al utilizar elementos del teatro en la clase de matemáticas o biología, es más fácil comprender el trabajo en equipo, la empatía, el respeto y contenidos de la materia; de una manera vivencial.
Ahora, si el teatro es un espacio de menores barreras formales y burocráticas, ¿Cómo planificamos las lecciones los docentes de teatro?
Sin lugar a duda no se puede asumir desde el mismo lugar que una clase de español o de estudios sociales, se debe asumir desde la claridad de la sorpresa, elemento vital de quien aprende o enseña teatro. Nunca sabremos cómo reaccionarán quienes realicen nuestros ejercicios, la improvisación se encuentra presente en cada una de las lecciones de teatro.
Entonces, si usted es docente de teatro, quisiera hacerle las siguientes preguntas:
  • ¿Tiene claridad de los objetivos del curso que imparte?
  • ¿Planifica usted las lecciones antes de impartirlas? ¿Lo escribe o solo lo piensa?
  • ¿Conoce la forma correcta de redactar objetivos y generar un planeamiento?
  • ¿Lleva crónicas del trabajo realizado y de los principales logros y necesidades de sus estudiantes?
  • ¿Autoevalúa su labor docente?
Si no pudo contestar de manera positiva o clara ninguna o alguna de estas preguntas, está bien, a todos nos ha pasado.
Todos tenemos una forma de trabajo distinta y es válido. Sin embargo, es claro que la formación universitaria teatral tiene una deuda pendiente con sus estudiantes en relación con la planificación y la pedagogía, lo cual es grave.
Si, es grave, principalmente porque la docencia es una de las principales opciones laborales de nuestro gremio. Lamentablemente tendemos a afrontar grandes proyectos educativos sin tener claridad de los objetivos del curso que impartimos, improvisando, “viendo a ver que sale” y generando, sin tener una mala intención, procesos a medias…
Ah, muy importante, planificar en la mente no es suficiente.
Debemos recordar siempre que cuando planeamos, no lo hacemos pensando solo en mi organización de ideas para ejecutar de mejor manera una clase. Planificar, es unta tarea que debemos hacer también para, en caso de que no podamos impartir la lección, alguien más pueda guiarse y cumplir con los objetivos manera más efectiva; por ejemplo.
Y si, escribir importa, sistematizar importa. Escribir y sistematizar hacen la diferencia en los resultados y en los análisis de los procesos que llevamos a cabo. Escribir y sistematizar convierten los procesos de enseñanza en procesos investigativos. Al final, enseñar es investigar.
Si usted desea ser docente de teatro, si usted es docente de teatro, tiene la obligación de aprender a planificar, evaluar y buscar constantemente espacios de capacitación y mejora.


Licda. Cristina Barboza Jiménez
Educadora especial, teatrera



miércoles, 25 de septiembre de 2019

#Recordemos. #Opinión. Triunfo de Raíz Teatro



Ensayo crítico
Triunfo de Raíz Teatro
Dirigida por
Katherine Peytrequín Gómez.
2014
Ixmucané Hernández Morales.
Actriz Clown.
Formada en:
Colectiva Respiral Teatro Foro Clown
Escuela de Artes Dramáticas. Universidad de Costa Rica.

En los últimos 30 años miles de mujeres centroamericanas han migrado a Costa Rica en busca de estabilidad económica. Generalmente la situación política y social en sus países, las obligaron a migrar, siendo la manera menos costosa, dejar a su familia en su país de origen.

El mito de ¨La Suiza Centroamericana¨ ha calado hondo en todo Centroamérica, esto hace que los familiares de las personas que están trabajando en Costa Rica piensen que estas personas son adineradas, que viven con más comodidades que ellos, y esto genera dinámicas de dependencia brutales, que esclavizan a las trabajadoras migrantes, tanto por el lado de las familias que exigen dinero, como por parte de los patronos quienes las explotan laboralmente de múltiples formas, con extorciones de tipo legal, negándose a pagar seguro de salud, prestaciones, vacaciones y todo tipo de garantías. Hombres y mujeres viven con la constante amenaza de ser denunciadas con la policía de migración, al ser personas ¨ilegales¨ y esto les hace más vulnerables.

Según María del Carmen Cruz, una nicaragüense de Santa Teresa, Carazo, quien ejerce el cargo de secretaria de la Junta Directiva de Astradomes, la mayoría de las quejas por las que las empleadas van al Ministerio del Trabajo, se deben a que las patronas o patronos no les quieren pagar sus prestaciones, o les exigen más de ocho horas de trabajo, violentando lo que manda el Código del Trabajo. Y también hay quejas de maltrato, de discriminación y de acoso sexual.

Un 90% de nuestras afiliadas son nicaragüenses --asegura Cruz--, pero hay salvadoreñas, guatemaltecas, colombianas y dominicanas, entre otras, además de mujeres costarricenses.”

Teatro Raíz presenta Triunfo en Paralelo 60, el texto es de Claudia Barrionuevo, se llama Triunfo en Paralelo 60. Historia de un Concurso en 20 retazos de monólogos.
Tuve la oportunidad de ver la obra dos veces, la primera fue en la Sala Gráfica Génesis.

Nos recibieron dos actrices, una blanca, delgada, con nariz respingona y hacía el papel de la señora de la casa. La otra era morena, rellenita y hablaba como nicaragüense. Yo me desilusioné, pensé: -Tengo que decirle mi molestia a Katherine, no puede ser que ella, como directora, se deje llevar por estas convenciones sociales, la blanca es la señora, la morena es la empleada-…

Cuál fue mi sorpresa, mi ¨complacencia inmediata¨, cuando cinco minutos después las actrices, invirtieron los roles! ¡Y cuál fue el regocijo al ver cómo jugaron maravilloso el rol opuesto al estereotipo que según el físico de cada actriz le corresponde jugar!

Y es que en esta pequeña sociedad que es el círculo teatral, cada vez más, nos dejamos llevar por la vorágine de la producción, donde es más fácil que los papeles los represente la persona que se vea físicamente como el personaje. De esta manera, nos ahorramos tiempo y dinero en la creación de personajes. Y con esa mentalidad se niegan oportunidades a personas que no tienen físicos ideales y hacemos un teatro cada vez más obvio, muchas veces, de menor calidad.

Triunfo, es el nombre de la mujer migrante, como el Triunfo de los Fieles, del que se habla en las iglesias, así la llamó su madre. Paralelo 60, es un paralelo que se encuentra a 60 grados norte del plano ecuatorial de la tierra… ¿Cómo se relacionarán? Por que esos dos elementos juntos forman el nombre de la obra… Pero no puede ser… las personas pobres, no pueden viajar, las personas pobres no pueden darse lujos como los que se dan las personas ricas. Las personas pobres tienen que trabajar, las personas ricas tienen que descansar. Las personas pobres no comen cosas ricas, por eso en los supermercados baratos, no venden cosas ricas. Pero olvidamos ¿Somos pobres o empobrecidos? ¿La pobreza y la riqueza son materiales o del espíritu?

Esta pieza tiene la particularidad de que se pide para llevar. Si, si usted es de esas personas que tiene mucha familia y quiere llevarlos a todos al teatro, pero no puede costear una torta de esas… o si usted es de esas madres, que tienen que salir corriendo del teatro, tapándole la boca a su hijo pequeño para que no llore en los apagones, porque le da miedo la oscuridad ¡Esta es su opción!

Teatro Raíz se la lleva a su casa, sí, usted sólo se encarga de convocar a los familiares, y amigos. Créame, unas amigas y yo las llamamos y vinieron, hicieron la obra, después tomamos cafecito y conversamos con el elenco, esa experiencia no tiene precio.

En esta segunda ocasión, la experiencia fue distinta, la luz no era teatral, era la luz que entraba por la ventana, teníamos la mesita de las cosillas de picar, veíamos a la persona encargada de la música, estábamos sentadas en media luna y el escenario era la sala. Actoralmente es delicioso ver que las actrices, no hacen que hacen, sino que hacen por ejemplo, cuando miran por la ventana, ¡realmente miran por la ventana! El sonido es el sonido ambiente típico de una casa, que es el lugar donde ocurre la escena un domingo. Definitivamente es una experiencia maravillosa el teatro para llevar.
Anímese, la obra tiene una duración de sesenta minutos. El grupo es en total de cinco personas y con el apoyo de PROARTES, teatro raíz llega a su casa y a las comunidades, y los montos son absolutamente negociables. Cualquier información la puede solicitar al correo electrónico raizteatro@gmail.com

miércoles, 24 de abril de 2019

CUANDO EL ARTE CALLA, CALLA LA VIDA…




En tiempos de altas velocidades y de violencias promocionadas escuchar es un sentido que se ha olvidado poner en ejercicio. La comunicación a través de discursos se diluye en el desierto de la indiferencia. Cuando parece nadie querer escuchar, pasa un artista y nos devuelve la esperanza. Va por el mundo comunicando novedad, utilizando palabras cuando es necesario. Dejando salir desde dentro lo que es, la potencialidad que desborda su existencia y estimulando a la vida que le rodea a recuperar las facultadas creadoras y trasformadoras atrofiadas por la rutina y el desuso.

Ir por el mundo y comunicar buenas noticias es una tarea muy retadora, muchos sordos en la vereda del camino, y cuando nadie parece escuchar, viene un momento de lucidez “Eureka” y el sabio les habla con arte. Se expresa e invita a los demás a expresarse, a manifestar lo que le pasa, lo que le pasa al otro y nos pasa a muchos como sociedad.

Desde las desesperanzadas calles de Comayagüela, Honduras, la luz se abre paso a través del arte como la música y el teatro. Jóvenes de la Iglesia acompañados por la espiritualidad franciscana, la fuerza de aquel hombre pequeño por fuera pero grande desde adentro, que inspira a ser testigos del Evangelio manifestando lo que son y esperan. Los espacios de expresión artística muestran un camino desde los instantes de claridad y certezas que invitan a construir un mundo nuevo. Es por ello que ante el fracaso de los esfuerzos institucionales en favor de la justicia y la equidad social se hace más urgente ser más creativo. Como el Santo de Asís, ante un mundo aturdido que adormece, San Francisco les habla con arte; expresa su riqueza interior a través de poemas, escenificaciones, canciones y pinturas. Expresiones que humanizan lo deshumanizado, y comunican en un entorno hostil donde lo irracional se impone y la palabra es silenciada.

Gracias Raíz Teatro por ser parte de los que plantean un estilo de vida diferente no solo desde la perspectiva del espectáculo, más que eso, desde la óptica del estímulo de la creatividad. Llamar a la imaginación que iluminen otros procesos tan complejos en la sociedad como la espiritualidad, la democracia y la paz.


Fray Jorge Edgardo Barillas Rodríguez OFMConv.

Vicario de la Parroquial San Maximiliano Kolbe.

Colonia San Francisco, Comayagüela, Honduras.

miércoles, 20 de marzo de 2019

¿Por qué hago teatro?



Hola, soy Katherine LaPey Peytrequín Gómez; directora general y artística de Raíz Teatro. Ya casi cumplo 41 años y soy adicta al estudio. Me encanta estudiar, quizá por eso tengo varias carreras universitarias en mi haber. También me encanta disfrutar cuando hago lo que apasiona.

Soy parte del gran porcentaje de personas que tuvieron que pasar por varias carreras universitarias (Ingeniería Mecánica, Enseñanza del Inglés, Administración Pública) para llegar a conocer la que realmente me apasionaba: Teatro. Una mañana soleada, estaba sentada en el “pretil” de la UCR y apareció una amiga de mi colegio (menor que yo) y me dijo: “Mae Pey, usted sería buenísima en teatro. Debería ir a hacer la prueba de aptitud, en este momento están en inscripción”.
Yo, para ser honesta, no tenía idea que existiera la carrera universitaria en Teatro (Artes Dramáticas, se llama en la Universidad de Costa Rica) pero Susan me dijo aquello, me levanté y me fui a la escuela de Artes Dramáticas a inscribirme. Hice la prueba, la pasé.

No fue fácil. Mi mamá “me echó” (porque fue solo un decir) de la casa, me reclamó por años: “¿Para qué le pagamos un colegio privado? ¡Tan inteligente usted y en eso! ¡Se va a morir de hambre!”. Estuve asustada por un par de años por aquellas palabras de mi madre, que eran las mismiticas palabras de toda la sociedad.

Un gran amigo mío (fraile franciscano), también mi guía espiritual en aquel entonces; me dijo tajante: “Kath, esa es tu carrera, ¿A qué le tenés miedo? Esa es tu carrera, No le hagás caso a lo que digan los demás. Andá al cine con tu mamá a ver Billy Eliot, les va hacer bien a las dos”. Fuimos al cine. La película me hizo muy bien, a mami no: salió odiándola.

Estudiaba dos carreras a la vez, bueno toda mi carrera de Teatro la llevé junto con otra carrera. Primero con Ingeniería, luego con Inglés y por último con Administración. Terminé mi bachillerato en Artes Dramáticas primero. Saqué la Licenciatura y para rematar la felicidad: me quedé trabajando en la Escuela de Teatro de mi Alma Mater.

Ya luego de sacar la Licenciatura en Artes Dramáticas saqué otros títulos (Docencia, Administración Educativa y Bibliotecología); todos mis trabajos están relacionados con el teatro. Y esto, se lo agradezco a la vida cada día. Agradezco hacer teatro en la vida y que la vida me deje hacer teatro.

¿Por qué hago teatro?

Porque el teatro es arte y cultura. Por suerte, cada día se va dejando la nefasta idea que Arte/Cultura es sólo Bellas Artes (pintura, escultura) y Música; y vamos entendiendo, como sociedad, el significado que da la UNESCO de cultura:...la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias y que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo.” (Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales; México, 1982. Puede ampliarse en www.unesco.org)

Porque el teatro forma e informa. Gracias al arte nuestra sociedad mundial tiene una herramienta para procesos de enseñanza-aprendizaje más inclusivos, senti-pensantes y dinámicos. Gracias al arte, nuestra sociedad mundial tiene a través del teatro, un medio para reflexionar sobre temas sociales, políticos, económicos, del ser humano; entre otros.

Porque el teatro transforma. El arte es revolución. Quienes hacemos teatro revolucionamos cada ensayo, cada función; el espectador también. Una función de teatro nunca es igual a la anterior. Es arte vivo que toca fibras sensibles y neuronas. A través del teatro hay catarsis (efecto purificador que causa cualquier obra de arte en el espectador. Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo), a través del teatro hay terapia. Un espectador nunca debería salir de una función de teatro siendo la misma persona que entró.

Porque el teatro hace Fraternidad. De hecho, las Artes Escénicas (Teatro); de todas las artes, es la más viva porque dependemos de los seres humanos para nuestro quehacer. Tanto para realizar nuestro trabajo (ensayos, producciones) como para compartir el resultado (puesta en escena, función de teatro); en ambos casos se requiere de la comunidad, de la fraternidad. Por eso en Raíz Teatro, somos una compañía interdependiente de teatro; y uno de nuestro valores esenciales es la Fraternidad. La fraternidad es la unión y buena correspondencia entre un grupo de personas. Nos encanta compartir nuestro trabajo.

Porque el teatro es investigación. El teatro logra cada día que descubra cosas nuevas. Para hacer teatro, se debe investigar mucho. Me encanta investigar, documentar y compartir toda esa investigación. Para hacer teatro es esencial saber de todo un poco.

Porque el teatro me hizo acercarme a mi. El teatro me hace conocerme mejor. Me hace explorarme siempre, me hace retarme y amarme cada día. El teatro siempre me pone frente a un espejo y me dice: Usted es capaz Pey, es capaz y sí puede.

Katherine LaPey Peytrequín Gómez
Directora General y Artística de Raíz Teatro



miércoles, 13 de marzo de 2019

La Obra Raíz


Desde que tengo memoria me gustan los colores, soy feliz con pinturas de todo tipo: crayolas, tizas, marcadores, lápices de color. Amo utilizarlos así fuera para pintar el dibujo para niños que me daban en pizza hut, hasta los libros para pintar que venden en la calle; yo soy una de esas.
La vena artística siempre ha estado ahí, en mayor o menor grado. Esa vena me llevó a estudiar Arquitectura, carrera que soñé estudiar desde que tenía 12 años. Ya en la carrera, me di cuenta el poco espacio que muchas escuelas y colegios tienen para el desarrollo de la creatividad, de las artes, de la expresión corporal.
Incluso muchos padres delegan este tipo de aprendizaje o crecimiento a las instituciones porque cuando se es adulto, generalmente se olvida que jugar es divertido, que crear cosas genera placer, satisfacción personal y seguridad en sí mismos. El teatro, entre todas las expresiones artísticas, pone todo esto en su práctica. Para hacer teatro, al igual que en arquitectura, se necesita saber un poco de todo (tal vez por eso ambas son un poco incomprendidas y no tan estimadas).
EL valor de hacer teatro se da en situaciones como: crear algo desde cero o tomar algo existente y llevarlo a su máxima expresión; la oportunidad de adaptarse al tiempo y espacio presente, de tomar en cuenta la realidad que se vive, de jugar en el proceso, de divertirse haciendo el trabajo. El teatro deja poder expresar a otros: sentimientos, movimientos, escenarios, darle vida a un texto; permitiendo que nos perdamos en el tiempo, que nos insertemos en esa realidad que se expone, de poder ser parte de algo más grande por un momento. Ese es el valor del teatro y podría decirse que no tiene precio. Es uno de esos momentos que en ocasiones queremos preservar en una foto pero sabemos que la foto no le hace suficiente justicia.
Curiosamente mi escuela de Arquitectura se encontraba a la par de la escuela de Artes Dramáticas en la Universidad de Costa Rica. Sin embargo, conocí a Kath (LaPey) en otro ámbito; y desde entonces ella poco a poco me hizo ser partícipe de esta gran obra, obra que cuando la conocí aún no era Raíz Teatro, al menos no a nivel público. Kath, poco a poco fue sacando esa Raíz al aire para ser mostrada y compartida con el público. El esfuerzo, el sabor y sobretodo el corazón - que Katherine dedica y entrega día a día a esta compañía -; ha permitido que Raíz Teatro ya tenga 11 años de darle al mundo experiencias únicas.
Es una compañía que involucra profesionales de diversas índoles, que tal vez muchos se preguntarán: ¿Qué puede hacer una educadora especial, una arquitecta, una administradora de empresas, una farmacéutica juntas? Diversidad. Diversidad de seres humanos, diferentes, con experiencias y formas de ver la vida distintas. Seres sociales e individuos que tenemos la oportunidad tan enriquecedora de unir nuestras visiones, opiniones y vivencias por medio del creer, crear, crecer de Raíz Teatro.
Me impresiona como esta obra Raíz genera conciencia, llega a cualquier parte del país, improvisa y hace magia con elementos esenciales y básicos en sus escenografías que les permiten incluso llegar hasta la puerta de tu casa, la sala de tu casa, una escuela, un centro cultural, la calle porque no, una empresa. Raíz Teatro se adapta a la situación y espacio con tal de compartir su trabajo, porque eso sí, sino fuera por el público, sino hubiera con quien compartir esta gran obra, nada sería lo mismo, y el teatro no sería teatro. Dejarse llevar por los intérpretes de Raíz Teatro, dejarse tentar y disfrutar el viaje; es mi recomendación.
Marianela Pacheco
Arquitectura/Propietaria de Ceres Catering Service



miércoles, 20 de febrero de 2019

Mi mamá también es una raicita que anda por aquí y por allá


Mi primer encuentro con Raíz Teatro fue hace unos 8 años cuando inicié la carrera de Artes Dramáticas en la Universidad de Costa Rica. Siempre le agradeceré a la directora Katherine Peytrequín y a Cristina Barboza, la visión que tuvieron en una etapa temprana de mi carrera; para impulsarme a descubrir que del teatro, no solo me gustaba la actuación. En primera instancia, fue por la actuación que decidí estudiar teatro, sin embargo está muy vinculado al vestuario. Mi enloquecimiento (enamoramiento) por todo lo relacionado con la vestimenta y los objetos, siempre había estado ahí, pero no de una manera consciente.
Durante aquellos años, en la Universidad de Costa Rica, cuando una era becada debía cumplir con una cantidad de horas de trabajo para la universidad. Y como "LaPey", quien no solo se dedica a la actuación o dirección de obras; sino que es una mujer que ha sabido desarrollar muchas de sus capacidades y habilidades, trabajaba como encargada de la Biblioteca y la Bodega de vestuario (de la Escuela de Artes Dramáticas). Así que yo llegue "normal" con la simple idea de cumplir con mis horas beca y Katherine me descubrió pegando botones, embetunando zapatos, ordenando ropa y muy entusiasmada ayudando a los estudiantes a escoger su vestuario.
De modo que un día se acercó y me preguntó si quería ayudarle con la construcción de un vestuario para uno de los proyectos de Raíz Teatro. Mi primera reacción fue: ¡Pero mi mamá es la costurera, no yo! Y ella me respondió: Bueno, ella puede ayudarle y lo hacen juntas. Y yo: Pero, ¿Cómo?, ¿Eso se puede? Era una novedad para mí. Una vez que inicié con aquella labor, tomé consciencia que desde que yo existo, mi madre me había estado formando en el quehacer: escogiendo telas, hechuras para su clientela o desajustando la máquina en el momento menos oportuno. Siempre anduve "Dando mi opinión cuando nadie me estaba preguntando", frase de doña Ana Quesada, mi madre. Y es que, yo pequeña, era como un "yuyo"; es decir, siempre al lado de ella cuando llegaban las clientas opinando de todo, como el porqué la tela de ese vestido tenía que ser estampada y no lisa; por ejemplo. Mientras que mi hermana nunca se acercó, siempre estaba por allá en otra cosa.
Para ese mismo tiempo, Cristina Barboza me invitó a crear una propuesta concreta de vestuario, con base a unas ideas que ella tenía para una puesta en escena de su taller de dirección. Esta puesta en escena luego, ganó el concurso "Jóvenes Directoras" del Teatro Universitario. Cristina, me dijo que podía ir a los ensayos, ver lo que estaban haciendo los actores e investigar. Luego, nos podíamos reunir para discutir un poco lo que se me había ocurrido (para que yo me sintiera en confianza) y que me iba a estar enviando algunas imágenes inspiradoras.
Después de estas experiencias tan gratificantes con estas mujeres yo quedé con ganas de más. Quería conocer sobre historia, la vestimenta que se usaba en una época y otra, teoría del color, diseñadores de vestuario de películas; todo. Así que empecé a buscar espacios de experimentación y hasta terminé en mi segunda carrera: Historia del Arte. Con Raíz Teatro aprendí que uno puede ser imparable, que puede estar investigando siempre, capacitándose, escuchando la opinión de otros. Con Raíz Teatro aprendí que hay mucho por hacer y no podemos ni tenemos porqué hacerlo solos.
Además, estoy segura que para mi mamá también ha sido muy valioso este camino, porque como costurera solo se había visualizado complaciendo a "un cliente de la vida cotidiana" (como dice ella); y no siendo parte de la construcción de un universo imposible dentro del teatro. Dice mami, doña Ana Quesada: "no me enseñaron un patrón para eso". Así que tuvo que ponerse a "inventar patrones" (otra frase de la señora mencionada; tuvo que ponerse a desarmar lo aprendido y a reinventarse. Se puso a relacionar sus conocimientos de trabajo social con la costura. Se puso a promover pequeños espacios en los que se dedica a enseñar otro tipo de manualidades que conoce, con los niños del PANI. Se enfrentó a compartir su metodología de patronaje con estudiantes universitarios interesados (a pesar de que sentía vergüenza y pánico, al estar frente y en medio ellos). Definitivamente doña Ana, mi mamá también es una raicita que anda por aquí y por allá.
Hanna Gómez
Ha laborado con Raíz Teatro como actriz y vestuarista.
Bachillerato en Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica. Estudiante de Historia del Arte y Canto. Ama de casa y Madre.



miércoles, 6 de febrero de 2019

La vida de los actores y actrices


Para nuestro espectáculo Viajemos en Comedia (2013-2014), escribimos un unipersonal para contar un poco sobre la vida de nosotros los intérpretes del teatro. Hoy quiero compartirlo (un poco retocado) para reflexionar, reír, dialogar… sobre nuestras realidades. Aquí el unipersonal (interpretado por una actriz):

La vida de los actores y actrices; intérpretes; a diferencia de lo que pueden pensar muchos es muy sacrificada. Por ejemplo, ¿Cuántos de nosotros hemos sido “soyla” en los espectáculos?. Quizá ingresamos a la universidad, a la Escuela de Teatro, soñando con interpretar los mejores personajes de la dramaturgia universal; sin embargo, muchas veces (sino es que siempre) interpretamos el hermoso personaje pero también nos toca andar moviendo cajas y escenografía durante el espectáculo. Nos toca barrer, pintar, coser (y cocer); de todo.
Si los padres de alguna de nuestras intérpretes están entre el público quizá estén diciendo: “¡Ay gordo! y yo que quería que estudiara medicina”. Pero no señora, su hija se hizo actriz. Vean la dualidad a la que estamos expuestos los actores. Ahora ustedes no saben si la actriz es realmente la tramoyista o si la tramoyista está haciendo de actriz. El público queda tan confundido que no sabe si aplaudir o recomendarlas a mudanzas mundiales. O las dos cosas.
Casi todos los intérpretes tenemos dos trabajos. Yo por ejemplo soy farmacéutica y payasa para fiestas de niños. La Doctora Pastillita. Y me iba muy bien… hasta que un día me levante muy atormentada y llegue a la farmacia vestida de payasa. A los clientes no les pareció gracioso. Pero, ¿Qué iba a hacer? No podía devolverme a casa...
Las Giras. Cuando las personas ven a algún ejecutivo de gira dicen: “Vea, la compañía le da viáticos” pero cuando es un grupo de teatro el que está de gira dicen: “Vi-a-ticos en compañía”. Los intérpretes nos pasamos la vida trabajando y pasando trabajo en la vida. Y todo al mismo tiempo. Lo bueno es que te van entrenando desde la Escuela de Teatro. Hubo una época en que la Escuela de Dramáticas y la Facultad de Artes quedaban como a unos 600 metros de distancia. Cuando teníamos que ir de un lugar a otro al menos unas tres veces calculen la caminada… son kilómetros de “volada de pata”. Ya en el tercer viaje uno sentía que le gritaban: “Póngale romero, ya casi llega a Tres Ríos”. Y ojalá una cargando sólo una carterita o un bultico Jeansport chiquitillo con un cuaderno y un lápiz… jajajaja ¡No! en ese bulto además del cuaderno y el lápiz van: dos mudadas de ropa, el vestuario del personaje o los personajes, escenografía, utilería, zapatos, libros, el almuerzo, cosas de aseo… los intérpretes llevamos un casillero en la espalda. ¡Ah! y en una mano un buen café, porque si no, ¿quien aguanta? En la otra mano el texto que nos vamos aprendiendo mientras nos desplazamos.
Yo no me quiero acordar cuando a un director se le ocurrió que mi personaje saliera de un estañón. ¡Los viajes que yo di con aquel estañón en la espalda! Y en una mano el café, en la otra el texto, el bulto con todas las cosas y estañón en la espalda… Y ¿Los días de lluvias? Se vuelve todo un arte cargar todo aquello y además un paraguas o sombrilla. Cuando mas ofuscada va una repleta de chunches... de repente aparece alguien de la nada y pretende que agarrés un volante. Una lo mira procurando conservar la cordura y le dice “¿Con cuál mano mae?” En ese momento lo único que una puede hacer es gritar: ¡Sangre, sangre!
Les voy a contar algo que de seguro les resulta más familiar…
Fiesta, música, la gente de un lado a otro con su trago, saludándose. Por allá, un grupito y alguien levanta la mano y te dice: ¿Qué me dice mae? Lléguele, venga. Juepucha mae, ¡Cuánto tiempo! Esta mae fue compa mía en el cole”. Una saluda al grupo y sigue la “conversación”: Mae y ¿Usted que hizo?” Yo. Estudié teatro en la U. Otro: “No mae, en serio, esta mae siempre está en un puro chingue”. Yo: Estudié teatro. Otro: Ah! (Tienen que ver esa cara, es como si le hubiera dicho: Tengo sólo una teta. Ah!!!) Luego salta otro jetas que quiere congraciarse y dice: Cuando yo era chiquitillo hice teatro, mae; y en el cole salía en todas la obras. Yo actué en esa del mae que salva al pueblo. Mae se lo juro, yo siempre quise estudiar teatro”. ¿De verdad? Después otro por allá, bien sarcástico (el hijo de alguna madre descarriada) dice: ¿Pero mae no se mueren de hambre?” Bueno hasta ahora yo no he ido al funeral de algún colega que haya muerto por inanición. Insiste: Mae y ¿De que viven? De los chivos… ¿y quién los ordeña?” Esta es la parte en la que yo respiro… debo aplicar todas las técnicas de respiración conocidas en menos de 5 segundos para mantenerme ecuánime. Al final, la gente no tiene una pinche idea de cómo funciona la vida del teatro. Pero una aprende, ahora cada vez que me preguntan “qué estudié”, digo que estoy en el ultimo cuatri de administración, luego me voy al baño y ciao.
Lo peor es cuando la fiesta es familiar y no falta una tía que te diga: “Diay pero ¿usted no estudió teatros? ¿Por qué no hace algo?” Una solo la mira y regresa al baño.
Los problemas para los actores comienzan en la casa, cuando le decís a tus padres que querés ser Julieta. Ahí empieza a armarse el desorden. Porque ellos quieren hacerte médico a palos, pero maldito Morphy. Una se mantiene firme porque los árboles mueren de pie aunque ellos sean como los ciegos. Y es ahí donde comienza el viaje de una largo día hacia la noche. Te sentís cornudo y apaleado, y terminás durmiendo en la casa de Bernarda Alba, que es como una casa de muñecas donde no corre una gota de aire frío y no tenés idea qué meter dentro de la olla. Consiente sobre el daño que hace el tabaco, te sentás a fumar. Esperando que pase un tranvía llamado deseo que te lleve a despejar al jardín de los cerezos o a un lugar más divertido donde viven las alegres comadres de Windsor y donde no te sintás como Prometeo, encadenado; y podás disfrutar con cualquiera de las tres hermanas o con el Tío Vania, dependiendo de los gustos de cada quien, porque hay algunos que le gustan los hombres en escabeche o alguna fierecilla domada o una medea material o alguna ramera respetuosa.
Nada de eso importa ahora, porque esta noche se improvisa la comedia y así que pasen 5 años lograré ganarme el respeto del público y seguiré mi sueño de ser intérprete, aunque tenga que enfrentar la guerra como consecuencia.
Unipersonal de nuestro montaje “Viajemos en Comedia” de Raíz Teatro (2012)



El rumbo de producir (Raíz Laboratorio 4)

  Seguinos por: https://www.facebook.com/raizteatro/ https://www.instagram.com/raizteatro www.raizteatro.com https://raizteatro.blogspot.com...