jueves, 6 de febrero de 2020

El 2020 de Raíz Teatro




El pasado 26 de enero tuvimos, como todos los años, nuestra reunión para evaluar el año que acaba y planificar nuestro nuevo año. El 2020 de Raíz Teatro viene cargado de teatro y nuevas propuestas.
Empecemos:

1. Espectáculo Teatral 2020
#RaízTeatro

Vamos a hablar sobre la muerte. Sí, compartiremos con ustedes, querido público, un tema tan humano y tan cercano pero tan silenciado. Hablaremos de la muerte siempre desde nuestro humor inteligente. Estamos muy emocionadas porque luego de varios meses de investigar y de escribir y escribir, ya tenemos un texto final que será el que pondremos en escena. Les invitamos a seguir nuestras Redes Sociales (Facebook e Instagram) para detalles de este estreno que será en Junio 2020.

2. Convocatoria 2° Raíz Laboratorio
#RaízLaboratorio

Como ya muchos lo saben, Raíz Laboratorio es un proyecto de Raíz Teatro para que personas recién graduadas (o prontas a graduarse) de las escuelas de teatro en Costa Rica (UCR, UNA, TNT) tengan un espacio para producir, gestionar y estrenar su primer espectáculo teatral profesional. Raíz Teatro ofrece: espacio de ensayo, dirección escénica y la asesoría/capacitación/acompañamiento en Gestión y Producción Cultural.
A finales de Marzo será la Convocatoria2020 de Raíz Laboratorio, ¡Estén atentas y atentos!

3. Giras
#RaízGiras

Como es común de Raíz Teatro, tendremos todas nuestras obras de teatro (alrededor de 12 puestas en escena) en repertorio girando por diferentes lugares dentro y fuera de Costa Rica. Si desea que vayamos a su casa de habitación, fiesta, encuentro, organización, comunidad; escríbanos a raizteatro@gmail.com

4. Talleres y Capacitaciones
#RaízPedagogía

Como es común también en Raíz Teatro, nos especializamos en procesos de enseñanza-aprendizaje para fomentar la capacitación constante de cualquier persona (profesional o no) que quiera mejorar en diferentes áreas como: expresión oral, expresión corporal, teatro, gestión y producción cultural, organización de eventos, storytelling, cuentacuentos, pedagogía; entre otros muchos temas.

5. **NUEVO** Asesoría y Acompañamiento Pedagógico para Trabajos Finales de Graduación

Con gran alegría y entusiasmo (y en aras de crecer y ofrecer lo mejor de nosotras a la comunidad costarricense), este año ofrecemos la Asesoría y Acompañamiento Pedagógico para Trabajos Finales de Graduación (TFG).
Sí, nuestras profesionales (tanto en docencia como en otras áreas) de Raíz Teatro, nos ofrecemos como tutoras o lectoras de TFG. Así que no dudés en contactarnos para colaborar en tu proceso de investigación y aprendizaje. Estas somos las personas que nos ofrecemos, especificando el rol y las áreas de nuestra especialidad/interés:

Licenciada Cristina Barboza (Pedagogía y Teatro), como lectora.
Licenciada Katherine Castro (Teatro y Salud), como lectora.
Máster Perssis Sheik (Teatro, Movimiento, Salud) como lectora.
Máster Janil Johnson (Teatro, Pedagogía, Imagen escénica: vestuario y espacio) como tutora y lectora.
Máster Katherine Peytrequín (Teatro, Gestión y Producción Cultural, Pedagogía, Voz, Dirección Teatral, Comunidad, Sistematización e Investigación Bibliográfica/Documental) como tutora y lectora.

Por último, nuestros link principales. ¡Contactanos!


¡Paz y Bien!

Katherine LaPey Peytrequín Gómez
Directora General y Artística
Raíz Teatro

viernes, 31 de enero de 2020

El 2019 de Raíz Teatro de Costa Rica





El 2019 fue un año cargadito de actividades que nos han enfrentado cara a cara con nuestras realidades, nuestros temores y nuestros sueños.

Estreno A Calzón Quita´o Volumen 2

Lograr la segunda versión de A Calzón Quita´o (ACQ) ha sido todo una satisfacción. El público quedó encantado con la primera versión en el 2017 y hasta nos sugirió temas para seguir “Hablando de eso que no se habla”; por eso decidimos que ACQ seguirá. Los temas de esta segunda versión son: VIH, Educación Sexual, Depresión y Ansiedad, Sororidad, Príncipes y Superhéroes, Menstruación, Pornografía.

Realizamos 15 funciones de esta segunda versión de ACQ2. Y nos vieron alrededor de 900 personas tanto en San José Centro como fuera de la GAM. Y seguimos en repertorio. ¡Qué alegría!

ACQ1 y ACQ2 se mantienen en repertorio, así que si quiere llevarnos a su casa de habitación, organización, empresa, teatro; no dude en contactarnos raizteatro@gmail.com

En el 2021 tendremos la versión #3, es decir: ACQ3 en el Año del Bicentenario.

Estreno Raíz Laboratorio #1

Con alegría, entusiasmo y mucha expectativa estrenamos el resultado de nuestro primer Raíz Laboratorio: Bony y Kin. Una obra de teatro del autor puertorriqueño Carlos Canales bajo la dirección de Katherine LaPey Peytrequín.

Los intérpretes: Miguel Acuña y Melissa Vargas se lanzaron a compartir con nosotras esta experiencia donde Raíz Teatro ofrece la dirección escénica, el lugar de ensayos y la asesoría – y capacitación- en gestión y producción cultural para montar su primer espectáculo profesional. Además, ellos inauguraron su grupo de teatro: Proyecto Eme Teatro con Bony y Kin.

La próxima convocatoria de Raíz Laboratorio será en Marzo 2020. ¡Qué emoción!

Blog semanal

Cumplimos dos (2) años de tener artículos relacionados con las artes escénicas. En nuestro blog los profesionales de Raíz Teatro (y algunos invitados) tienen el espacio para compartir su opinión con temas variados y esenciales.

Nuestro blog cumple las funciones de informar y formar. Nos preocupamos porque nuestro contenido sea atractivo e importante para que las personas se informen y también para lograr educación no formal con relación al teatro, a través de nuestras notas.

Les invitamos a seguir nuestro blog que tendrá publicaciones cada quince días. Los primeros y terceros miércoles del mes podrán ver nuestras nuevas publicaciones en: https://raizteatro.blogspot.com/

Blog de crítica teatral

Nació como iniciativa personal de nuestra directora general y artística: Katherine LaPey Peytrequín, sin embargo evaluamos que nos atañe también como agrupación ya que como trabajadoras del teatro debemos promover espacios que visibilicen y documenten nuestro trabajo teatral costarricense. También debemos promover y mantener la historia cultural (documentada) de Costa Rica a través de diferentes espacios, y este blog es uno de ellos.

Si desea que LaPey asista a su espectáculo escribanos a raizteatro@gmail.com o a través de nuestra página en Facebook: https://www.facebook.com/raizteatro/

Festival Nacional de las Artes

Tuvimos el placer de compartir (una vez más) a Triunfo en comunidades costarricenses. Esta vez en Orotina y Esparza, nos vieron alrededor de 900 personas.

Implementación del Impuesto al Valor Agregado en Costa Rica

Definitivamente el mayor punto negativo de nuestro año. Un impuesto desigual, desleal, que discrimina. Igual, no aflojamos, hemos asistido a múltiples asesorías con el Ministerio de Hacienda, Agitep y de manera privada con nuestros asesores financieros. Continuamos, como siempre, cumpliendo con la ley: declarando mensualmente a Hacienda el IVA y al final de año, entregando facturas y solicitando facturas siempre, cobrando y pagando el 13% del IVA por nuestro trabajo.

Inicio del proceso para nuestro proyecto teatral 2020

Desde Octubre 2019 empezamos nuestro proyecto teatral 2020, el tema: La Muerte. Sí, ese tema que evadimos, que intentamos mejor no mencionar. La muerte, tan propia de los seres vivos. Tan importante. Nuestro estreno será en Junio 2020

Talleres

Talleres impartidos por los especialistas/profesionales de Raíz en temas tan diversos como diversas son nuestras profesiones y oficios. Este año compartimos talleres en lugares como:

Universidad Nacional
Universidad de Costa Rica
UACA
A nivel privado

Capacitación personal

Porque en nuestra compañía nos mantenemos en constante capacitación como eje fundamental de nuestro quehacer. Estos fueron algunos de los temas de este año:

Gestión Cultural
Gestión de Proyectos
Emprendedurismo
I Simposio Internacional de Cultura. Centro Nacional de la Cultura
Actuación en cámara
Ludotecas y Psicodrama
Derechos Culturales
Crítica Teatral
Entrenamiento Actoral
El rol de las mujeres en el ámbito de la teatrologia en Latinoamérica y Costa Rica
Seguridad Social y Sector Cultura

Raiceando

Raiceando es un espacio de Raíz Teatro para compartir como compañía interdependiente que somos, con colegas y profesionales de otras áreas artísticas para: apoyar, colaborar y ¡seguir aprendiendo! Así que este año estuvimos compartiendo como compañía en:

Asistiendo a ver muchas obras de teatro en: Teatro Universitario, Compañía Nacional de Teatro, Teatro de Artes (UCR), Teatro Giratablas, Escuela Artes Dramáticas, Teatro Melico Salazar, La Alhambra, Teatro Vargas Calvo, Atahualpa del Cioppo
Encuentro Nacional de Teatro
Festival Nacionalde las Artes, Costa Rica
Celebración del Día del Trabajador del Teatro Costarricense.
Encuentros Fraternos (Celebración de Aniversario y Cierre de Año)
Actividades de Danza
Actividades de Cine
Feria del Libro, Costa Rica
Actividades del Sector Cultura: conversatorios , AGITEP, Centro Nacional de Cultura, Ministerio de Cultura.

Agradecemos a la Vida porque tenemos tiempo para lo esencial. Porque tenemos el tiempo y el espacio para Creer, Crear y Crecer. ¡Gracias 2019! ¡Bienvenido 2020!

M. Ed. Katherine LaPey Peytrequín Gómez
www.raizteatro.com

miércoles, 18 de diciembre de 2019

#Recordemos. #Opinión. La Prudencia de Raíz Teatro



La Prudencia

Día a día nos topamos con noticias cada vez más crudas, asesinatos, hurtos (en todas sus escalas), asaltos, discusiones irrelevantes por parte de algunos de los poderes político, en fin, día a día lo mismo… y somos pocas personas las que cuestionemos si estamos perdiendo la sensibilidad ante temas fundamentales, humanitarios, desde el acceso mínimo a los alimentos, el derecho a tener un hogar, una educación, salud, un trabajo, igualdad en el trato, o simplemente actuar con empatía ante cualquier persona que esté pasando un momento difícil.

En realidad el ritmo acelerado al que estamos sometidos -al que permitimos someternos- sea por el trabajo, los estudios, los roles en la casa, entre otros; hace que cada vez pensemos en ¿por qué la gente se siente insegura?, ¿será que realmente existe esa inseguridad? Eso lo podemos responder con estadísticas, reportes pero siguen siendo números. Al menos que haya afectado a un ser querido: ¿cambiamos algo con cuantificarlo?, ¿será que la mercadotecnia también nos quiere presentar una visión de inseguridad? y en muchos sentidos, inseguridad ciudadana, inseguridad en auto percepción estética, inseguridad en el trato con nuestros allegados. ¿Por qué esperamos lo peor de las personas que más nos aprecian?

Quizá parezca que no se llega a nada con plantearnos estas interrogantes, pero fueron precisamente las preguntas que me remitió el presenciar la excelente obra teatral“La Prudencia” de Raíz Teatro bajo la dirección de Cristina Barboza. De primera entrada nos invitan a reflexionar: si tenemos que vivir enjaulados para sentirnos seguros, ¿qué es lo que debemos cuidar?, será acaso las apariencias, ¿entre más “enjaulados” aparentamos tener más bienes?

Somos ciudadanos pasivos que nos atemorizamos ante estadísticas, ante las noticias, ante los eventos. Muchas veces no queremos hacer honor a los antecesores que nos legaron miles de años de evolución neuronal y no buscamos brindar soluciones a los problemas que enfrentamos, pero ¿por qué?

¿Falta de tiempo? ¿Pereza?, ¿Indiferencia?, ¿No sabemos a quién acudir? Bueno, todos podemos hacer algo, y con esto no digo caer en el clásico “Fuenteovejuna” de Lope de Vega, pero sí hacer todas esas pequeñas acciones que nos benefician a nosotros y a nuestros conciudadanos. Empezar por conocernos, saber quiénes son nuestros vecinos, qué podemos hacer por buscar una sociedad mejor, aspectos básicos… pero esto fue lo que me remitió solamente de primera entrada la puesta en escena.

Más adelante llamó mi atención la sátira (o al menos así la presencié yo) referente a la estética, ademanes, ¡cuántas personas actúan así en la vida real! ¡Increíble pero cierto! Enfatizar nuestras propias personalidades según cómo nos vemos, en cómo nos vestimos… de nuevo las apariencias: ”soy lo que puedo comprar, soy como me veo, soy lo que puedo aparentar, operar, en fin arreglar”… cada vez más estamos bombardeados por una sociedad que al mejor estilo capitalista de Smith trabaja en la venta de una imagen, de marcas y eso es lo que estamos heredando a los niños, a los jóvenes, pero esto va más allá, cuántos trabajos son concedidos dependiendo de cómo nos vemos!

¿Hacemos algo? No, porque “para qué buscan esos trabajos”, además eso es lo “normal”, “así ha sido, no es momento de cuestionarlo”, pero como consecuencia de estas construcciones artificiales es que surgen un montón de personas con problemas de desórdenes alimenticios, problemas psicológicos, etc.; aunque claro estos aspectos son multifactoriales.

Pero volvemos a lo mismo, todos estos son sólo pensamientos, ideas que nos remite el haber presenciado esas imágenes teatrales, esos diálogos, esos colores… pero es precisamente eso lo importante, el que una obra ponga a funcionar nuestro cerebro, que no nos den un todo dado al espectador, sino que evoque a múltiples sensaciones, en otras palabras que nos evoque a más y quizás ese “más” según las experiencias vividas por cada quién en el público, nos permita actuar y me refiero actuar socialmente, transgredir eso que simplemente “es así porque sí o porque no nos afecta”, el actuar en la vida real, el ser seres con pertinencia social, desde lo que nos es realmente posible y empezando por nosotros mismos.., si el teatro nos da ese pensamiento derivado – como nos lo da el equipo de Raíz Teatro-, estará brindando el mayor de los aportes, logrando el cometido por el cual considero que fue creado por las diversas culturas y sin lugar a dudas esta obra lo ha logrado.

Mónica Aguilar Bonilla
Docente. Antropóloga-Arqueóloga, UCR

miércoles, 11 de diciembre de 2019

“No es para tanto”




Mi Florecita de Alelí se sienta en el banco de la cocina mientras todo da vueltas, repasando en su mente los números nueve-uno-uno, por si algo llegara a salir mal, “pero, ¿qué va a salir mal, mi niña? ¡Todo está bajo control!” Se come hasta el último granito de arroz -no le gusta desperdiciar-, pero no tiene apetito. Nadie entiende por qué está tan triste, si no es para tanto. “En todas las familias hay problemas, gente enferma, los padres pelean, se van. A veces dicen cosas que… ¡no son para tanto!, hay que entenderles. Florecita, haga como si no pasara nada y listo. La vida sigue, no hay que echarse a morir. Verá que con el tiempo irá acumulando emociones, resentimientos, antojos… quizá llegue a ser violenta con su propia familia, quizá grite, pelee, lastime o se termine yendo; porque, claramente, todos tienen problemas, es normal, no es para tanto.”
Cuando abuela, mamá o tío quisieron hablar sobre la violencia que sufrieron en distintos momentos de sus vidas, fueron silenciados; ignorados por unos, juzgados y reprimidos por otros, porque “los problemas de la familia se resuelven en la familia, nadie tiene por qué andar aguantándose sus penas”. Entonces, sus palabras transparentes se fueron ensombreciendo y los ciclos de violencia se perpetuaron. Cuando era niña, Florecita de Alelí se dio cuenta de la dolorosa herencia que traía a cuestas, y en la que ya se estaba formando.
Florecita de Alelí es la niña calladita que vive en mí, la niña que observa, escucha y llora. Me dolía su tristeza y quería salvarla. Desde el frío del hogar, comencé a escribir con los trazos de sus manitas, a recitar versos con su voz, a contar sus más dulces sueños y sus pesadillas. Florecita y yo comenzamos a decir lo que sentíamos y lo que estábamos viviendo. Contamos lo que nos pasaba, hablamos sobre el dolor engendrado en el silencio partido de las generaciones y también de las cosas simples: el perro, el jardín, el amanecer. Tuve la dicha de que alguien leyera lo que escribí por primera vez, y me alentara a seguir haciéndolo, pues con ello, Florecita y yo fuimos viendo la vida brillar poco a poco.
En el colegio, apenas comenzando, mi querido profesor de música, Alfonso, se asustó cuando leyó el poema que escribí como tarea: “ay, mijita, esto parece una carta suicida”. No puedo negar que lo fuera. Si bien no pensaba en quitarme la vida, cada vez que escribía iba matando algo en mí. Iba matando el miedo a estar en mi propia casa, mirar a los ojos a la gente y levantar mi voz. Con forme crecí y conocí a más personas, me di cuenta de que compartíamos historias similares, y muchos se veían reflejados en mi niña. Tenían sus propios niños y niñas que observaban y escuchaban, mas nunca los habían dejado hablar. También encontré a quienes se mostraban a sí mismos y pude identificarme con ellos, aprender, sorprenderme con sus historias y expresiones, crear, crecer. Supe que, definitivamente, la expresión a través del teatro y todas sus artes, es la clave para entender las realidades de otros y entendernos a nosotros mismos. Si bien, no me he dedicado al teatro profesionalmente, he ido conociendo muchas de sus cualidades y dones, y me siento cada vez más cerca.
Pienso que es difícil comprender a los demás si no vemos reflejado en ellos algo nuestro. En el teatro se utiliza la voz, el cuerpo, las palabras y el silencio que, para muchos, es tan familiar. Se utiliza todos los recursos que se pueda, partiendo de lo más íntimo. Cada expresión, cada puesta en escena es una nueva creación tanto para quienes interpretan como para quienes reciben la interpretación.
Hace poco me preguntaron por qué escribo y narro historias tan tristes. “No es bueno revivir las heridas y vivir en el pasado.” No se trata de vivir en el pasado. Me resulta extasiante cuando la interpretación de alguien me toca tanto que me hace llorar. Esto no implica que me quede atrapada en la situación representada, sino que puedo verla de distintas formas, entenderla, compartirla con otros. Cuando narro historias tristes, lo que más deseo es que otros las conozcan, las comprendan y eviten que se repitan. Y si los tocan lo suficiente para hacerlos llorar, pues lloramos juntos, entonces.
Mi Florecita de Alelí aún se sienta algunas veces en el banco de la cocina a comerse su arroz con frijolitos mientras todo da vueltas. Cuando tiene ganas de llorar y le dicen “no es para tanto, no haga drama”, yo les digo que sí. Sí es para tanto y seguiremos haciendo drama hasta que dejen de silenciar con el desprecio o los prejuicios a quienes desean salvarse de tantas formas de violencia normalizada.


Adela

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Pensando desde Utopía. El teatro en el siglo XXI




El deseo de realidad no coarta la fuerza de la aspiración de novedad a las puertas de utopía. A la humanidad no le da igual la realidad que la ficción, y en el arte fluye un camino creativo que nos sumerge en la búsqueda de la verdad, una verdad que se conoce y se comunica en un pacto de doble interlocución.
Desde Utopía hablan los artistas, para que el espectador que se encuentra a las puertas de su ciudad, se integre en el acto. La primera gran verdad en ser revelada, es que las obras de teatro no suceden en una ciudad o país que ubicas en un mapa físico político, las obras teatrales que trascienden acontecen en el cerebro y el corazón del espectador. Lo descubrimos en personas que han creído que su sed de realidad sería saciada con fórmulas matemáticas, y hoy han dejado anidar en su cerebro una idea que ha llegado a través de las emociones y salas de un teatro. Lo descubrimos cunado por fin alguien se anima a construir algo.
En esa doble interlocución, los lugares físicos dejan de ser el centro de la cuestión, quedando como protagonista el cuerpo de alguien desde donde acontecen tantas experiencias, conectado con el cuerpo de alguien más con el que comparte tiempo, espacio y emociones (el espectador). Los físicos teóricos nos dirán que es una ilusión, pero los que lo hemos vivido sabremos que nada fue tan verdadero y tan profundo como aquellos momentos de trascendencia. Trascendió un espacio físico temporal que solo afectaba una vida y trasmigró hacia la vida de alguien más.
La segunda gran verdad que los habitantes de Utopía rezan sin cesar, es que a inventar se inicia pronto y que será el tiempo que arrebata tan buenos hábitos. Para ser honestos no es que el tiempo sea malo, son la fama y el dinero que se convierten en malas compañías, estos seductores natos, expertos en endulzar oídos arrebatan tu mayor tesoro “el hábito de inventar” y te presentan las “promesas de cristal” bailadas por el poder. Y es así como el teatro obnubilado por el poder puede dejar de lado la aspiración de un mundo nuevo posible, y correr por las mieles del poder económico, convirtiéndose en actor y espectador de su propia destrucción. Su destrucción que llega con la lentitud de la muerte de un condenado a cadena perpetua. No muere al instante, la fuga de su vida va avanzando a través de las rejas de la celda que contiene las cosas e ideas prefabricadas de lo políticamente correcto mediocremente cómodo. Pero la factura es cargada a tan grande don, que muere a carecer de su fuente vital “la libertad de crear” y solo quedará momificado en simple ensamblador de productos en serie.
Su opción fundamental del teatro en la comunicación, se orienta desde el horizonte del sembrador que coloca una simiente de realidades nuevas en otras personas. Lo que el artista construye tiene anhelos de trascendencia; o sea, pueden tener un lugar posterior la vida de otras personas. La sed de verdad genera una necesidad de ser comentado, compartido y reconstruido en otras personas. Es trascender su verdadero anhelo, es Utopía su ciudad natal.
Al escuchar de dónde viene y adónde va el Teatro, podrían algunos endurecer sus oídos antes de conocer su mensaje. ¿Para qué nos sirve la utopía? hacta ese lugar se camina, pero nunca se llega. Quizás la respuesta más cuerda la podríamos escuchar desde la puesta teatral de Hansel y Gretel. El laberinto de nuestra historia es marcado por unos muchachitos de dulce figura e ingenuidad rebosante, van lanzando migas en el pasado, nos lanzan a un futuro posible.
Los fríos caminos de la ya superada ciencia moderna nos pueden decir cuales cuerpos están vivos y cuales otras yacen inertes, pero nunca nos podrás decir de qué va la vida. La vida brota de las manos de un artista “Cuando veo el firmamento, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste” (Salmo 8,3), y que es entregado en custodia a otros artistas que a su imagen crean y recrean “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, ¿Y el hijo del hombre, para que lo visites?... lo coronaste de gloria” (Salmo 8, 4-5). Nuestra mayor gloria es crear, ese es tu tesoro, no el tesoro de otros, es algo que brota de ti y se hace más grande en la medida que es compartido.
Quien sabe lo que tiene y es consciente del valor trascendente de su tesoro, lo custodia con cuidado y lo comunica con diligencia.
Fray Jorge Barillas
Mientras tengamos tiempo hagamos el bien” S. Fco.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

#Recordemos. #Opinión. La Prudencia de Raíz Teatro



La prudencia

Sentada en mi butaca minutos antes de la puesta en escena pensaba sobre las variables subjetivas que podía tener la palabra prudencia en nuestras vidas, podría ser el acto preventivo para no arriesgarnos o quizá podría ser la competencia adquirida después de un doloroso aprendizaje, en fin ante mis dudas existenciales coloque mi atención en el desarrollo de la obra.
Ante los primeros acontecimientos me quedé atrapaba en un paréntesis cotidiano, sin duda alguna la necesidad casi salvaje de competir por un estado único y sobresaliente nos puede llevar a las expresiones más grotescas e individuales, perdiendo completa conciencia de cualquier rasgo que nos acerque a la empatía y al desarrollo de la cooperación a partir de nuestras similitudes.
Los acontecimientos seguían trascurriendo y mi asombro cada vez más se agudizaba casi de la misma forma que las expresiones gestuales de cada una de las actrices, mi siguiente interrogante ¿somos tan vulnerables a la apreciación de los demás? Tenemos una gran necesidad de aceptación que podemos dejar de pensar por nosotros mismos y construir una realidad de espejismos donde se reflejen los miedos provocados por intenciones de “otros” que nos alertan de las terribles amenazas que nos circundan, validando su palabra cometemos atroces injusticias siendo verdugos de la diversidad y expresión de todo aquello que se califique como “diferente” o “inapropiado”.
Sin embargo el pensamiento que siguió haciéndome eco posterior a la puesta en escena ha sido la capacidad creativa y devoradora que podemos tener cuando deseamos legitimar nuestra visión del mundo como certeza, quizá en la obra nos pareció grotesco; sin embargo a diario defendemos casi como si estuviéramos en trincheras nuestra opinión sobre variedad de temáticas, sí nuestra opinión esa misma que ha variado según nuestros aciertos y desaciertos, pero que siempre en su estado presente defendemos aplaudida por nuestro ego a pesar de los costos emocionales que podemos provocar en tremenda deliberación.
Al escuchar los aplausos hacia tres impresionantes mujeres, concluí que nuestra mayor precaución debe dirigirse a nuestras propias intenciones, evaluando de donde surgen nuestros criterios, nutriendo nuestros argumentos desde una perspectivas más inclusiva y menos amenazante, identificando líderes en nuestra sociedad sin dejar de lado nuestra esencia, nuestro mayor objetivo debería ser dejar un aporte positivo para la sociedad a través de todas nuestras actividades, decisiones y relaciones resguardando entre candados sólo a los auténticos verdugos … nuestros estereotipos y perjuicios.

Montserrat Carbnonell
Docente
Domingo 19 abril 2015, 18 hrs


miércoles, 20 de noviembre de 2019

Teatro: polivalente, multimedial y polifacético. Una necesidad que va muchísimo más allá de un espacio de entretenimiento


Desde sus comienzos en la antigua Grecia, el teatro tuvo que ver con la vida, con lo que la gente hace, con lo que la gente ama y odia, con lo que la gente sueña y piensa; desde sus mismas raíces históricas, el teatro ha sido espacio de utopía y, a la vez, del realismo más crudo; espacio para deconstruir mundos dados-impuestos y construir mundo nuevos-soñados; espacio para dar rienda a lo transgresor, a lo irónico, a lo fino, a lo simplemente humano. En este sentido, por su intención comunicativa, crítica, educativa, investigativa, creativa y propositiva el teatro es un verdadero espejo del mundo: del que tenemos, del que tuvimos, del que proyectamos. La gestualidad, la voz, la luz, el maquillaje, la escenografía, el texto, la simbiosis que se entabla entre el actor y el espectador, entre la puesta en escena y la cotidianidad ordinaria, todo esto vuelve hoy –en medio de sociedades líquidas que se decantan casi exclusivamente por los contactos virtuales– urgente al teatro.

Yo crecí en una zona rural de Cartago, en donde ni siquiera el cine era accesible; del teatro conocíamos solo lo poco que en secundaria recibíamos, limitado al análisis literario de alguna obra dramatúrgica, no más; nunca se nos motivó a consumir teatro, a considerarlo importante, a entenderlo. Fue ya en la Orden Franciscana que me acerqué al mundo del teatro y empecé a conocerlo, a valorarlo y a aprovecharlo. Me fascinó. Lo descubrí muy humano, libre, espontáneo, sincero, comprometido, político y –cosa nueva para mí– profesional y educativo. Me impactó la seriedad, la disciplina, la cantidad de trabajo y los sacrificios varios que preceden una puesta en escena.

Desde entonces, la estética y ética teatral me tocan por dentro: la capacidad de los actores y actrices para transmitir un contenido cultural de manera tan creíble, tan limpia, tan a flor de piel. Me he convencido a mí mismo de que existe, sin duda, un nexo estrecho entre teatro y cambio social, teatro y pensamiento crítico; por lo mismo, resulta una gran pérdida que se continúe ignorando la riquísima herramienta que ese representa para una buena educación, para una educación integral, que represente una alternativa a la educación rígida, de masa y de adoctrinamiento. Debe impulsarse el teatro como herramienta de contacto con la cultura, con la propia corporalidad y con las ajenas, como vía canalizadora de la agresividad, de la timidez, de la cerrazón de alma y mente, de la autocensura. El teatro, con su tremenda fuerza pedagógica para los sentidos, para el espíritu, para el individuo y para los grupos sociales, constituye un medio comunicativo que es no solo eficaz, sino insustituible en su función de ensanchar horizontes mentales y desmitificar preconceptos fosilizados.

El teatro como ocasión privilegiada para entrar en contacto con un texto literario, con una propuesta dramatúrgica, con una interpretación nueva de una obra ya conocida; el teatro, en su dimensión polivalente, multimedial, polifacética… lo vuelven una necesidad que va muchísimo más allá de un espacio de entretenimiento: el trabajo teatral es arte fino que, por una parte, toca el espíritu humano y, por otra, se convierte en un reclamo a la conciencia: a la individual y a la colectiva.

Fray Marcos Quesada. OFMConventual




El 2020 de Raíz Teatro

El pasado 26 de enero tuvimos, como todos los años, nuestra reunión para evaluar el año que acaba y planificar nuestro nuevo año. El...