miércoles, 23 de junio de 2021

Por los que somos y los que llegarán

 


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Desde hace apenas algunos años, conozco sobre los Premios Nacionales de Cultura, también que son ley. Una que otra vez, los escuché en las noticias (como algo distante, de otro mundo). Les puse mayor atención cuando fue el Teatro La Maga, dirigido por la profesora y amiga Silvia Arce, el cual ganó el premio “Aquileo J. Echeverría”, como mejor grupo de teatro en el 2014.

Les he dado seguimiento en los últimos años, gracias a la influencia de mis conocidos y amigos artistas profesionales, que se dedican de lleno a dar la cara por el arte. Si no fuera por estos contactos, difícilmente estaría al tanto del mundo artístico nacional, debido, quizá, a la absorbente rutina académica y laboral a la que muchos estamos sometidos, aunada a la poco efectiva divulgación para aquellos que se desenvuelven en otras áreas. “Estar ocupada” no es excusa para no informarse; sin embargo, creo que las instituciones y los medios de comunicación podrían realizar una mejor labor para llevar el arte y la cultura a toda la población.

Mientras leía sobre los ganadores del periodo 2020, recordaba cuando estaba en el Liceo San Miguel de Desamparados y participamos, durante 3 años, en el Festival Estudiantil de las Artes en la categoría de Poesía Coral. Cada año llegamos a la etapa nacional, lo cual significaba una alegría y orgullo inmensos para un grupo de adolescentes de zonas urbano-marginales. Conocimos teatros, escuelas y personas importantes en el sector cultural. También había estudiantes que participaban en otras categorías, algunos ilusionados, otros no tanto.

Fueron experiencias bellísimas que salvaron mi adolescencia; pero me queda un mal sabor: las caras largas y quejas de muchos profesores cuando, a regañadientes, tenían que darnos permiso para asistir a los ensayos y a las presentaciones (una directora se dejó decir que “¿para qué íbamos a eso?, si habíamos nacido para macetas”). Actualmente, sigo en contacto con algunos de los chiquillos con quienes compartía esas experiencias, y son pocos los que se siguen desarrollando artísticamente… quizá porque fue solo una aventura de la adolescencia, o les impusieron centrarse en “algo que les diera de comer”, o porque las responsabilidades fueron opacando poco a poco la creatividad. ¿Quién sabe? Pero estoy segura de que cada uno de ellos aún tiene grandes historias que expresar.

Me entristece saber que muchos no contaban con apoyo en su familia. Es más, incluso compañeros de grupos artísticos universitarios dicen que para sus padres, lo que hacen es una pérdida de tiempo. ¿Qué pasaría si desde niños o adolescentes nos hablaran, en los centros educativos, sobre los reconocimientos que existen al arte a nivel nacional? ¿Cambiaría la visión que tiene la población general? ¿Dejarían de ver el arte como pérdida de tiempo?

La mayoría de obras y proyectos ganadores (y tantos otros no seleccionados), están construidas con elementos de muchas vidas y poblaciones, corazones, quizá desconocidos entre sí, que se encuentran y unifican en composiciones que les dan rostro a los procesos y transformaciones que enfrentamos día a día.

Más allá del incentivo económico de estos premios, el reconocimiento genera esperanza. Lamentablemente, englobada en una pequeña parte de la sociedad. Sería hermoso que, desde niños, soñáramos con ganar un premio, y no necesariamente uno material, sino un premio de empatía, amor, reconocimiento, validación; saber que la expresión artística tiene efectos importantes sobre otros y permite generar relaciones y aprendizajes más intensos… y puede estar en manos de cualquiera, incluso, de adolescentes de alguna zona urbano-marginal. Que todos sepamos que existe reconocimiento al arte y la cultura, ya que hay – y habrá - muchas con grandes historias qué contar.


Adela Chacón Rodríguez

Estudiante de Medicina y narradora oral


miércoles, 16 de junio de 2021

Enaltecer la cultura… porque nos lo merecemos


 

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Por Yenifer Sandoval Jiménez

@yesajiarte – Artista escénica


Cuando se me pidió escribir una nota para el blog sobre el tema de los ¨Premios nacionales de cultura en Costa Rica¨ lo primero que pensé es: no tengo nada que escribir porque desconozco la mecánica. A lo sumo lo que sé, es que se puede proponer a personas para puedan concursar y ganar, y que se hacen una vez al año.

Ahí mismo me di cuenta que la desinformación me hace sentir, y hasta creer, que soy inferior y no soy merecedora de algo. Si no conozco lo que es una dieta sana entonces no soy merecedora de ello, o si desconozco como funciona un teléfono completamente nuevo, no soy merecedora de obtenerlo porque ¨deporsi ni sé usarlo¨.

Entonces cuando me puse a buscar información y leer un poco más sobre el asunto, me di cuenta que los premios nacionales van más allá de una actuación o una dirección (que son los temas más afines con mi carrera como artista escénica). Tienen un equipo de personas que están detrás de un trabajo de selección y una ceremonia para compartir este logro de aporte a la cultura costarricense desde muchísimos otros ámbitos.

Yo nunca he aspirado a un premio para que me reconozcan el trabajo; y estoy segura de que muchas personas no han ganado unos de estos premios por distintos motivos a pesar de que su labor pudo haber sido digna de una distinción nacional. Sin embargo, ahora que conozco un poco más sobre el tema (y digo poco porque ha de haber muchísima historia interesante con respecto a estos premios) aplaudo el esfuerzo. Pienso que para una próxima entrega tengo un par de nombres los cuáles quiero compartir para, ojalá luego, puedan ser festejados como se merecen por sus aportes importantes a la cultura del país.

Como hacedores de la cultura, es importante conocer y reconocer estos espacios. Inclusive, es importante llevarla a nuestros propios espacios (de trabajo artístico, comunidades del país) y recordarle a las personas que todos los hechos que alimenten el trabajo cultural, son dignos de reconocimientos y laureles. Nos merecemos ser celebrados como autores de la cultura cada día que pasa porque ¨la historia se crea y se recrea con nuestra propia vivencia todos los días¨ así que formamos parte del bagaje cultural - constantemente.

Hoy celebro y agradezco estos espacios que se brindan a nivel nacional, y envío un abrazo a cada persona que apoya con su trabajo al quehacer cultural Todos y todas merecemos un grandioso premio y un reconocimiento por ser parte de la grandiosa historia que nos permite entretejer espacios, comunidad y cultura.


miércoles, 9 de junio de 2021

La importancia de evidenciar el trabajo


 

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En esta era digital, debido al bombardeo informático, es común sentirnos con una sobresaturación de datos e información, este fenómeno se ha intensificado con mayor fuerza a raíz de la pandemia y la virtualización. Sin embargo, al mismo tiempo, la información y el conocimiento sobre un tema específico nunca será zaceado. Todas las organizaciones requieren comunicar y transparentar sus acciones, por lo que la Asociación de Grupos Independientes de Teatro Profesional (AGITEP) ha decidido añadir un canal más para informar a todas las personas agremiadas sobre las actividades y temas en los que está trabajando la Junta Directiva y comisiones.

Queremos presentarles el primer boletín informativo de AGITEP, en el que pueden encontrar información sobre algunos proyectos que se están realizando, opiniones de diversos temas que están trabajando las comisiones, evidencia del trabajo de hormiga que se hace constantemente para el sector cultura desde AGITEP, tareas ejecutadas por la junta directiva y la voz de una de las personas agremiadas (en esta primera edición, esta sección estuvo a cargo de José Montero Peña, quién realiza una reflexión sobre estos tiempos).

Al realizar este boletín hemos visibilizado que en la esfera artística es innegable la importancia de sistematizar procesos y compartir saberes, en la esfera académica es inevitable citar las fuentes de donde se obtienen los datos, de esta manera sumamos esfuerzos para presentarles a ustedes de forma escrita un panorama abierto del trabajo como complemento a la información que pueden encontrar en las redes sociales de la Asociación, en donde la generación de contenidos es de forma casi inmediata y encontrarán información ampliada de los temas más relevantes mediante distintos recursos audiovisuales.

Este boletín fue enviado directamente al correo electrónico de las personas agremiadas. Por lo que aprovechamos este espacio para recordarles actualizar sus datos o bien agremiarse por primera vez a AGITEP, creemos y trabajemos en conjunto por un gremio más unido e informado llenando este pequeño formulario: https://forms.gle/z7bjcyu7utvTdb6W7 . Hagamos gremio.

Si gustan escribir para nuestra sección “Opinión de la persona agremiada” háganoslo saber por favor. Así como cualquier duda, consulta o recomendación les recordamos pueden escribirnos al correo: juntadirectivaagitep@gmail.com



Guadalupe Apú - Fiscal AGITEP

miércoles, 2 de junio de 2021

El público de Raíz Teatro asistió (al teatro) presencialmente en media pandemia ¿Cómo se sintieron?

 




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Por M. Ed. Katherine LaPey Peytrequín Gómez

Directora General y Artística Raíz Teatro


Como parte de nuestra responsabilidad social, les compartimos un poco de nuestra experiencia al realizar funciones presenciales durante la pandemia por la Covid19. El sector cultura fue cercenado de sus labores desde el inicio de la pandemia; las salas de teatro, los procesos teatrales, las contrataciones artísticas...todo se canceló.

Regresar a la presencialidad significa para nuestro sector: precaución, inversión, riesgo y miedo. Debemos cumplir con las medidas sanitarias para prevenir el contagio tanto del equipo de trabajo como de las personas espectadoras (una de las medidas es que que el aforo pase al 50% y hasta el 30%). Debemos invertir, además de lo que siempre se invierte en una producción, en implementos extra para asegurar protocolos de limpieza y seguridad. Debemos arriesgar nuestra inversión porque las personas además de ver su economía afectada, les da miedo salir. Debemos trabajar con el miedo a la par; no solo por el miedo al contagio, sino también por el miedo al sentirnos desprotegidos de nuestra seguridad social y derechos laborales; miedo de sentirnos a la deriva, sin un Ministerio de Cultura (y gobierno en general) que de la cara por nuestro sector.

En abril 2021, nos arriesgamos a dar funciones presenciales de A Calzón Quita´o Vol.1 en la sala de Teatro 204 (San José centro). Tres funciones con aforo al 50%, esto implicaba recibir a 35 personas por función. Logramos vender las entradas para cada función y que las personas asistieran a ver nuestro espectáculo.

Confieso que nunca “me había sentido tan bien que alguien que pagó su entrada, no llegara a la función” ¿Saben por qué? Porque así teníamos menos “gente junta” en el recinto. ¡Qué doloroso pensamiento! Porque el teatro es gracias a su público, porque el teatro existe cuando otras personas nos observan y viven el hecho teatral.

Nos encargamos de pasar un pequeña en encuesta a nuestro público a los 7 días de haber asistido; justo para tener un rango de tiempo y saber si hubo síntomas o malestar por la Covid19. Aquí les compartimos sus respuestas:



¿Cuántas personas formaban su burbuja?












Rango de edad










¿ Ha tenido síntomas de Covid?











¿Se sintió segura(o) durante la función?










¿Regresaría al teatro si se siguen medidas sanitarias estrictas?











Comentarios generales:












































miércoles, 19 de mayo de 2021

Premios Oscar, Emmy, Grammy… ¿Les suena?

 



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Premios Oscar, Emmy, Grammy… ¿Les suena? Posiblemente su respuesta sea afirmativa. Gran parte de la población costarricense conoce de estos premios, los ha visto por televisión, y hasta ha hecho sus apuestas de quién ganará. Pero si le consulto sobre los Premios Nacionales de Cultura, ¿sabe de qué tratan?

Pues yo debo confesar que desconocía de estos premios, y quizás solo me sonaba familiar el “premio Magón”. Sin embargo, recientemente una amiga me compartió algunos artículos y documentos que tratan sobre los Premios Nacionales de Cultura, y gracias a ello logré aprender sobre los mismos. Seguidamente, comparto algunos detalles generales, que quizás le sean de interés.

Los premios nacionales de cultura los otorga el Estado costarricense mediante el Ministerio de Cultura y Juventud. Actualmente existen ocho categorías que premian los aportes realizados en el ámbito cultural de nuestro país, como por ejemplo: el periodismo, la rama de las ciencias sociales, los proyectos culturales, la literatura, el teatro, la música, la danza, las artes visuales y audiovisuales, entre otros.

Estos premios se entregan de forma anual, las postulaciones las puede realizar cualquier persona física o jurídica, y los ganadores son seleccionados por un jurado conformado según lo estipula la Ley 9211, que trata sobre estos premios. Me llamó muchísimo la atención que cualquier persona puede presentar postulaciones; es decir, tanto usted o yo, podemos ser partícipes de este proceso. Por tanto, decidí buscar en Internet cómo se puede proceder con la postulación y me encontré en la página del Ministerio de Cultura y Juventud los formularios necesarios que deben llenarse de acuerdo con cada una de las categorías de los Premios Nacionales de Cultura.

Por ejemplo, para la categoría Premios Nacionales de Arte, donde podemos encontrar el Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández Guardia, está comparte el siguiente enlace:

https://tinyurl.com/m6zwm65

También, se puede realizar la postulación de forma presencial en las oficinas del Teatro Popular Melico Salazar, donde entregan la boleta respectiva para llenarse.

Revisando el formulario, la información solicitada corresponde a datos sobre la persona postulada y el espectáculo, la justificación de la postulación (muy importante), y los datos de la persona quien está postulando. Una vez completado lo anterior, se envía y así termina el proceso. Realmente me pareció bastante ágil y accesible los pasos a seguir para la realización de las postulaciones, y me agrada que el Ministerio de Cultura y Juventud facilite desde su página de Internet toda esta información sobre los Premios Nacionales de Cultura.

Finalmente, les comparto que este 2021, el período para la recepción de postulaciones termina el 30 de noviembre. Ojalá que esta información le haya parecido interesante, así como lo fue para mí. Ahora, además de saber sobre algunos premios internacionales, conozco sobre los Premios Nacionales de Cultura otorgados en mi querida Costa Rica.



Silvia Leal Acuña

Administradora de Empresas

Fotógrafa aficionada


miércoles, 12 de mayo de 2021

Renacer del caos

 


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Por María Laura Fernández

(Teóloga, educadora y estudiante de imagenología médica)


Hace unos días escuché un audio muy tierno de un pequeño niño. Al preguntarle por lo que se vive actualmente con todo lo de la pandemia, el niño responde con palabras casi ininteligibles una frase que probablemente escuchó en alguna noticia: “caos absoluto y pánico generalizado”.

Efectivamente, el virus ha generado caos en todos los ámbitos y ha cambiado radicalmente la manera de realizar nuestras actividades diarias. Sin embargo, resulta curioso fijarse en la etimología de la palabra caos: a pesar de las connotaciones negativas que se le suelen adjudicar, el vocablo griego Χάος en realidad se relaciona con la noción de abertura o estar abierto. Ciertamente, muchos relatos cosmogónicos de diferentes tradiciones utilizan el concepto para referirse a un estado primigenio de desorden (antes de que todo comenzara a ordenarse para dar origen al mundo que conocemos). Sin embargo, lo fundamental del caos no es el “desorden” en sí, sino las infinitas posibilidades de movimiento y cambio que se abren como consecuencia suya.

En ese sentido, resulta evidente que el caos de la pandemia también ha puesto en movimiento numerosos cambios en todos los ámbitos de la vida humana. La educación, por ejemplo, ha tenido que adaptarse a la nueva realidad del distanciamiento social y se ha necesitado mucha creatividad e innovación para poder seguir acompañando los procesos de aprendizaje. Varias veces he comentado con compañeros y amigos profesores que una de las mayores ventajas de la pandemia es que los educadores nos hemos tenido que actualizar en tiempo récord y hemos aprendido a utilizar muchas herramientas digitales (que, de no ser por esta situación, probablemente hubiéramos tardado años en capacitaciones para lograr dominarlas).

Y este es un fenómeno que también ha alcanzado al teatro. Una posibilidad habría sido sumirse en el “caos absoluto” por las dificultades para realizar funciones presenciales y el “pánico generalizado” por los múltiples retos que esto supone para el gremio. Pero ese no es el camino que se ha tomado… O, al menos, ese no es el camino que Raíz Teatro ha decidido tomar.

Sinceramente, me encantó la propuesta teatral que nos ofrecieron con el proyecto de Sorella Morte. Raíz Teatro siempre se ha caracterizado por innovar y buscar nuevas formas de alcanzar distintos tipos de público (como cuando se realizan presentaciones en casas o pequeños espacios de zonas rurales). Y ahora, con la pandemia, nos sorprendieron con esta propuesta tan creativa de permitirnos disfrutar un espectáculo a través de videos, mensajes de WhatsApp y correos electrónicos. Todo me fascinó: no sólo las imágenes, las actuaciones y los textos, sino también la gran creatividad de llevar el teatro al ámbito personal de los espectadores. Así, cada quien interactúa con la obra en los momentos del día que le resulten más convenientes y, además, esto se presta para que la reflexión/profundización de los temas alcance niveles nunca antes imaginados.

Por todo lo anterior, considero que lo que ha vivido el teatro con la pandemia es justamente eso: una oportunidad para renacer del caos. Lógicamente ha habido dificultades, miedos e incertidumbres en el proceso, pero todo ha sido para bien, pues nos ha abierto el horizonte a infinitas posibilidades de crecimiento y renovación.


miércoles, 5 de mayo de 2021

Premios y otras ficciones ¿necesarias?

 


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A Borges no le dieron el premio nobel de literatura, es cierto que recibió otros galardones como el Cervantes, pero el nobel, que goza de este imaginario de ser “el” premio en literatura, no. Claramente esto no es un argumento para dudar de la calidad narrativa de Borges, pero sirve para señalar un hecho más que conocido; que los premios no son infalibles, mejor aún, que no determinan nada irrefutable.

¿Y por qué seguimos entregando premios al quehacer artístico? Eso me pregunté cuando me propusieron ser jurado para los Premios Nacionales de Cultura que entrega, ya lo adivinaron, el Ministerio de Cultura, específicamente los premios del 2020 en literatura. Spoiler, al final acepté. Porque, creo yo, hay algo valioso en su existencia, no solo la de los premios que da el Ministerio de Cultura de nuestro país, sino los reconocimientos que se le da al arte en general a lo largo y ancho del mundo.

Dos argumentos a su favor y uno en contra.

1. Visibilizar el trabajo: quedemos claros, uno de los mayores retos que afrontan los artistas en el espacio actual es el de hacer llegar sus productos a los consumidores. Los motivos para esto son múltiples y complejos (saturación de propuestas, faltan medios eficaces de difusión, etc.) pero cualquier galardón que posea una obra puede ser una manera de hacer llamar la atención sobre ella, y en el contexto costarricense, donde se acostumbra a dudar de la calidad de cualquier cosa que sea hecha en “tiquicia”, esta puede ser un incentivo para su consumo.

2. Incentivo a los creadores: dedicarse al arte es complicado, no solo por los motivos económicos que todos podemos imaginar, sino también por la percepción social que se tiene de la figura del “artista”. Un premio puede ser el incentivo necesario para motivar a un creador a seguir con su trabajo o para alentar a uno que apenas esta comenzando, como el dramaturgo argentino Mauricio Kartun, que después de ganar un concurso de cuento en la escuela, comprendió que tenía un talento que jamás había visto en él mismo. Sumado a esto el incentivo económico que ofrecen muchos premios también pueden afianzar la posibilidad de que los creadores se mantengan, valga la redundancia, creando.

3. El argumento en contra es como el primo malvado del anterior: Puede hinchar los egos. Aunque usted no lo crea los premios pueden hiperbolizar la imagen que el artista maneja sobre si mismo. Cosa curiosa si tomamos en cuenta que: 1- no todos los grandes artistas han ganado premio. 2- no todos los que ganan premio son grandes artistas. 3- Que aunque uno vaya a todas las sodas del mercado central informando que uno ga “el Magón”, es probable que en ninguna le regalen un almuerzo.

Es que los premios son una ficción, y conste que no lo digo de manera despectiva porque la ficción es de mis cosas favoritas, ya que determinar la “calidad” o la “superioridad” de una expresión artística sobre otra va a partir de criterios que no todos compartan, por más objetivos que estos puedan llegar a ser, o que pueden llegar a cambiar con el tiempo. Y sin embargo hay un valor real en generar diálogo alrededor de las obras ¿o acaso no les parece interesante como todo mundo se convierte en cinéfilo cuando llega la temporada de los Oscar? Es que los premios pueden generar diálogo y comunidad.

Lo que me hace pensar en tres sugerencias para nuestros premios de cultura:

1- Incluir más categorías: El arte es un fenómeno que muta y se expande constantemente, por eso sumar categorías o subcategorías en algunas áreas pueden ayudarnos a llevar la mirada a manifestaciones más diversas. En el caso de literatura, una categoría de cuento infantil y otra de cuento infantil ilustrado, sería una maravilla para aquellos padres y madres de familia que quieran iniciar a sus hijos en literatura. También, contemplar la diferencia entre nuevos creadores y creadores de mayor trayectoria, ayudaría a incentivar a aquellos que vienen comenzando en su proceso de creación (que bien se sabe que es difícil arrancar). Quizá esto implique un menor monto económico para cada uno de los ganadores, pero podría resultar en un entorno de consumo cultural más dinámico.

2- Nominaciones: Para el entendido en cine, los Oscar son cualquier cosa menos un sinónimo de calidad, sin embargo, creo que pocos podrían argumentar que son uno de los eventos que más moviliza a las personas al cine. Está claro que esto se debe a la millonaria maquinaria de propaganda que tienen a su disposición, pero otro detalle que me parece efectivo y no tan costoso son las nominaciones en cada categoría previas a la nominación. Es normal que las personas corran a los cines para ver todas las películas nominadas y generen discusión y expectativas sobre sus posibles ganadoras. ¿Se imaginan a hacer lo mismo en teatro? Saber que cuando se nominan a varias obras la gente se sienta tentada a ir a las salas, ver cuál es el panorama para este año. Quizá obras que ya no están en cartelera, pero son nominadas; podrían hacer una temporada relámpago previa a la premiación.

3- Mediatización de la entrega: Cualquier persona que haya trabajado remotamente cerca del Ministerio de Cultura sabrá que ahí se trabaja con lo que se tiene, que generalmente no es mucho, y que ahora es menos. Pero también hay alternativas para logar una más amplia cobertura de los premios como transmisiones por vías digitales, alianzas con televisoras o canales de radio; que le den más difusión al evento. En fin, que algún día, en nuestros sueños de opio, la expectativa por una entrega de premios nacionales de cultura en Costa Rica, se acerque a la de un clásico de futbol.



Estefan Esquivel Valverde

Dramaturgo, Actor y Docente.


El rumbo de producir (Raíz Laboratorio 4)

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